miércoles, 30 de mayo de 2018

Dinero llegado desde Cataluña, año 1608


 
Siglos atrás, cuando se carecía de liquidez, se buscaba dinero prestado, bien en la modalidad de comanda o en forma de censal. El prestamista cobraba un interés. Lo normal es que estos contratos se hicieran entre personas que vivían relativamente cerca. El caso que ahora citaré es llamativo por la lejanía de los prestamistas.

El día 10 de junio del año 1608, en el lugar de Samitier, Miguel Olibera y Joan López, vecinos del citado lugar, reconocieron tener en comanda, en favor del abad, frailes y convento de Nuestra Señora de “Monsarrat”, del principado de Cataluña, 780 sueldos jaqueses. El documento se hizo ante notario, actuando como testigos los reverendos Mn. Pedro Just, rector de Samitier, y Mn. Joan Just, habitante en Arcusa.

 

domingo, 13 de mayo de 2018

El linaje de los Rins


Escudo de los Rins, en Gistaín
 
Casa Rins, también conocida como Torre de Rins, es una vivienda aislada y de grandes dimensiones, con interesantes elementos arquitectónicos, ubicada al noreste del Coll de Fadas, en el término municipal de Laspaúles, comarca de La Ribagorza. Posiblemente aquí esté el origen del apellido toponímico Rins, si bien desde tiempo inmemorial regentaron la casa los Solana.

En 1738 era conocida como Casa de Rins. Anteriormente, en 1629, se llamaba Cuadra de Rins; en ese año Ana María Solana, nacida en la Cuadra de Rins, contrajo matrimonio con Pedro de Mur, alias el rico, vecino de Serveto, heredero de su casa natal. Hubo relación estrecha, desde antiguo, de los de esta casa ribagorzana con otras casas ricas del valle de Chistau, incluidos los Rins de Gistaín.

La palabra cuadra hay que interpretarla como una casa con un conjunto de tierras propias a su alrededor. Existen diversos ejemplos en toponimia: Cuadra de La Lecina de Buil, Cuadra de San Victorián, Cuadra de San Martín de Puitarans, Cuadra de Santa Tecla en Banastón etc.

Los Rins en Gistaín

RINS – ARRINS – ARRIN – RIN, son distintas grafías del mismo apellido. Los Rins estuvieron asentados desde tiempo inmemorial en la localidad de Gistaín, en especial en la llamada Casa Arrín o Casa Rins. En 1495 vivía Pedro de Rin. En 1528 el dueño de la casa era Domingo de Rins. En 1598 el magnífico Domingo de Rin o Arrín  era vecino de Gistaín, el cual aparece documentado al año siguiente comprando tierras. Pedro de Rins asistió en calidad de infanzón a las Cortes celebradas en 1626.

Los Rins estuvieron emparentados con las casas más destacadas del entorno: Mur el rico de Serveto, Falceto de Sin, Tardán de Gistaín, Alonso se Plan,  Larriba de Castejón de Sos, Francés de Castanesa, Don Cosme de Fumanal, Don Jorge de Oto…

Desde Gistaín los Rins se expandieron hacia San Juan de Plan, y desde allí a Casa Alonso de Plan: En 1788 Mariano Rins y Francés, de Gistaín, fue a vivir a San Juan de Plan al contraer matrimonio con Rita Broto, viuda de Joaquín River. En 1822 José Rins Broto, de San Juan de Plan, fijó su residencia en Casa Alonso de Plan al casar con Ramona Lascorz Abad.

Escudos de los Rins

La primera representación conocida del escudo de los Rins data del año 1644. Se trata de una piedra en la que aparecen grabadas, de forma rústica, las armas de la familia. Esta piedra se encuentra en la entrada de la capilla de los Rins, en la iglesia de Gistaín. En la misma capilla, en la clave de la bóveda, hay otro conjunto heráldico, en madera policromada, probablemente elaborado en la segunda mitad del siglo XVII.

En Casa Arrín, en su fachada principal, sobre la portada dovelada, hay una piedra armera elaborada en placa rectangular de caliza, del siglo XVIII.

Por otro lado, en Serveto, año 1728, en la casa de los Mur, “El Rico”, se conservaba un cofre de nogal con “las armas de Casa de Arrin”.
Para más información sobre estos escudos y la genealogía familiar, consultar en el libro “Nobiliario de Sobrarbe”

viernes, 4 de mayo de 2018

Matrimonio entre Salvador Saludas y María Español, vecinos de Sin, Casa Escalona


En Sin, a 20/6/1823
Cédula de capitulaciones matrimoniales, para el matrimonio contraído entre Salvador Saludas, mancebo, hijo legítimo del difunto Joaquín y Joaquina Sesé, vecinos del lugar de Serveto, de una parte, y de la otra María Español, doncella, hija legítima del difunto Domingo y María Ferrer, cónyuges del lugar de Sin.
Salvador Saludas aporta al matrimonio todos sus bienes, en especial su hermano Antonio Saludas, heredero de la casa vulgarmente llamada del Vigoles, del lugar de Serveto, le manda y hace donación por nupcias la cantidad de 119 libras jaquesas.
María Español aporta todos sus bienes, en especial su madre María Ferrer le nombra heredera de la casa y bienes de Escalona. Un hijo o hija del presente matrimonio será heredero o heredera, aquel o aquella que a sus padres mejor pareciere, o al sobreviviente de éstos. Si fallecen los cónyuges sin nombrar heredero, entonces lo nombrará María Ferrer, madre de la contrayente. En ausencia de ella, nombrarán heredero los herederos de la casa Pardina de Sin y de la casa Vigoles de Serveto, junto con el cura de Sin.
Joaquín Español y Teresa Español son hijos de la donante; deberán ser alimentados, sanos y enfermos, y dotados a poder de la casa, trabajando en ella.
Hay otros capítulos, los habituales, contemplando las posibles desdichas del matrimonio.
Son testigos Juan Pardina, y Antonio Rins que firma por Antonio Saludas que dice no saber. La cédula de artículos es entregada al notario, realizándose el presente acto público el 6/11/1824, siendo testigos Vicente Pérez, rector de Saravillo, y Manuel Franco, de Boltaña. Notario: Pablo Puicercus y Sampietro, vecino de la villa de Boltaña.

CASA ESCALONA DE SIN, HEREDERAS Y HEREDEROS

1
VICENTE DE MUR
 
BENITA LA BAYLA
ANTÓN ESCALONA
 
MARÍA DE MUR
 
2
CATALINA DE MUR LA BAYLA
1729
MARTÍN DE CAMPO BUIL (Belsierre)
 
3
THOMAS DE CAMPO
 
 
 
4
MARÍA DE CAMPO
1776
DOMINGO ESPAÑOL DE MUR (Salinas de Sin)
 
5
DOMINGO ESPAÑOL
 
MARÍA FERRER
 
6
MARÍA ESPAÑOL FERRER
1823
SALVADOR SALUDAS SESÉ (Casa Vigola de Serveto)
 

miércoles, 25 de abril de 2018

El linaje de los MUR o MURO



Conjunto heráldico de los MUR
 
Desde antiguo hubo diversas familias con el apellido Mur, algunas de elevado poder económico. En 1287 Ramón de Muro era señor territorial de Pallaruelo. Lo más probable es que el apellido Muro o Mur tenga un origen toponímico, generado a partir de los diversos pueblos denominados Muro.

En el siglo XIV había infanzones apellidados Mur en diversos pueblos, como Serveto, Señes, Saravillo, Formigales y Pallaruelo.

En Sobrarbe los Mur fueron especialmente abundantes en los valles de Chistau y La Fueva

Valle de Chistau o Gistau

Gracias a un proceso de infanzonía fechado en 1654, promovido por Juan de Mur, natural de Saravillo y residente que fue en Sin, es posible obtener información detallada de la distribución de los Mur por la “Bal de Gistau” a mediados del siglo XVII. En el lugar de Serveto vivían Pedro de Mur, el rico; Pedro de Mur, del cabo; Pedro de Mur, de Buil; Domingo de Mur, del suelo; Domingo de Mur, de Beussa, y Lorenzo de Mur. En el pueblo de Saravillo estaban Juan de Mur, de la plaza; Juan de Mur, de la fuente; Juan de Mur, del soro; Pedro de Mur, del cabo; Bernard de Mur; Antón de Mur; Juan de Mur, de Banastón; Domingo de Mur y Diego de Mur. En la localidad de Sin vivían Juan de Mur, natural de Saravillo, "probante de su hidalguía"; Pedro de Mur, de Baratar; Pedro de Mur, menor; Juan de Mur, de Casa Périz, y Juan de Mur, menor. En el lugar de Plan tenían su residencia Antonio de Mur, notario real, y Antón de Mur, el gordo. En San Juan de Plan vivía Pedro de Mur. Se observa la gran proliferación de los Mur en todo el valle, asentado en casas con buen nivel económico.

Las distintas familias Mur del valle de Chistau estuvieron muy emparentadas, celebrando matrimonios entre ellas durante siglos. Por ejemplo María de Mur, natural de Sin, contrajo matrimonio en 1667 con Francisco de Mur, vecino de Saravillo. María era hija de Pedro de Mur del Baratar, de Sin, y de Francisca de Mur y Mur, de Serveto.

Los Mur, señores territoriales, su dominio en el valle de La Fueva

En época medieval, y en el siglo XVI, los Mur señorearon diversos pueblos: Pallaruelo, Formigales, Rañín, Salinas de Trillo, Ligüerre de Cinca, Lapenilla…

Los datos históricos más antiguos, referentes a los Mur de Formigales y Pallaruelo, se remontan a los siglos XII y XIII. En aquellos momentos ya eran ricos y poderosos, incluso interviniendo algunos de sus miembros en actos bélicos en los que probablemente obtuvieron botines de guerra.

Los barones de Pallaruelo eran famosos en un extenso territorio, ostentando gran riqueza, sobre todo cuando se fusionaron los señoríos de Pallaruelo y Formigales en 1565, viviendo en su palacio de Formigales, muy reformado en 1580. Eran grandes comerciantes, sobre todo del hierro. También ejercían de prestamistas

A mediados del siglo XVII la Baronía de Pallaruelo incluía las localidades de Formigales, Pallaruelo, Rañín, Escalona, Biescas de Campo, cuadra de Camporrotuno (Ribagorza), Fet, Besians y Gistali.

El fin de esta familia estuvo motivado por la ausencia de herederos.

Los Mur fueron señores de La Penilla desde el año 1499 hasta el primer tercio del siglo XVII. En este caso también la falta de sucesión hizo que desapareciera el linaje, recayendo el señorío en los Heredia de Graus.

Los Mur fueron señores de Salinas todo el siglo XVI, dando paso, por matrimonio, a los Español: María de Mur y Suelbes, heredera, contrajo matrimonio en 1600 con Francisco Español y Bardaxí, hijo del señor de Pardinella.

El señorío que ostentaban los Mur en Ligüerre de Cinca recayó, por matrimonio, en los Latrás en el primer tercio del siglo XVI.

Los Mur de Aluján tienen su origen en San Quílez de Santa Liestra, Casa Blasco. Están presentes en Aluján desde el último tercio del siglo XVII, manteniéndose el apellido en la actualidad.

 
Los Mur en los años 1787 y 1788

Hubo muchos Mur infanzones en el siglo XVIII. Veamos algunos: Joaquín de Mur, de Aluján; Domingo de Mur, de Bárcabo; los hermanos Francisco y Josep de Mur, vecinos de Boltaña; Antonio Mur, de Guaso; Josef Mur, de Morillo de Monclús; Joseph y Victorián de Mur, de Santa María de Buil; Joseph Mur, de Santa María de La Nuez; Juan, Pedro, Antonio y Josef de Mur, de Sin; Tomás Mur, de Toledo de Lanata (Descendiente de Foradada, “los cuales tienen un escudo de los Mur sobre la puerta de la casa”), etc.

Escudos de los Mur

En el “Nobiliario de Sobrarbe” se describen once conjuntos heráldicos de los Mur, de los cuales siete son del siglo XVI, uno del XVII, dos del XVIII y uno del XIX. Se aprecia el apogeo y poderío de los Mur en el siglo XVI. Los Mur del valle de La Fueva utilizaron un escudo con el campo sin particiones, cargado de muro con cinco almenas. En el valle de Chistau, en los siglos XVII y XVIII incorporaron un busto humano empuñando espada esgrimida, sumado al muro. Esta novedad también se observa en otros conjuntos heráldicos del siglo XVIII, de varios linajes emparentados con los Mur, como ocurre en las piedras armeras de los Broto en Boltaña y Latorrecilla.
Se observan en los conjuntos heráldicos diferencias según el siglo en el que fueron creados. Por ejemplo, en los siglos XVI y XVII los escudos no fueron timbrados con casco de hidalgo. En los siglos XVI y XVII las almenas se representaron terminadas en punta, planas en el s. XVIII.

El único escudo realizado a principios del siglo XIX no tuvo en cuenta la historia heráldica del linaje, haciendo un diseño nuevo, adaptando el escudo de armas de los Salinas.

Más información en el libro “Nobiliario de Sobrarbe”

 

lunes, 16 de abril de 2018

Casa ESCALONA de Sin. Matrimonio entre Domingo Español y María de Campo, año 1776

 
Se realizan los capítulos matrimoniales ante la presencia del notario y dos testigos. Comparece, de una parte, Domingo Español, residente en Salinas de Sin, hijo legítimo y natural del difunto Andrés Español y Cathalina de Mur. De la otra parte asisten Thomas Campo y María Campo, padre e hija, vecinos de Sin.

María de Campo, contrayente, aporta al matrimonio sus bienes, en especial los de su padre, que le son donados. Su padre, donador,  se reserva el ser señor mayor y usufructuario mientras viva. En caso de que le den mala vida tendrá derecho, con el consentimiento de dos deudos de cada parte, a empeñar para sus alimentos un campo y prado denominado Las Clotetas. Si el donador realiza algún trabajo fuera de su casa, podrá disponer libremente del dinero recibido.

El contrayente aporta al matrimonio todos sus bienes, en especial 119 libras jaquesas, doce sueldos y ocho dineros. Este es el valor asignado a 90 cabezas de ganado menudo (ovejas) y 12 escudos en dinero.

El nuevo matrimonio deberá mantener a Theresa y Thomas Campo, hermanos de la contrayente. Si Theresa contrae matrimonio, tendrá derecho a que se le dote; en caso de fallecer, habrá que disponer dinero para su alma, según la costumbre.

Si fallece el contrayente sin hijos, se utilizará su dote en parte para su alma; el resto: la mitad para su esposa María Campo y la otra mitad para su madre Cathalina de Mur. Si hubieran fallecido éstas, el dinero se repartirá a medias entre su hermano Miguel Español y Juan Campo junto con Joseph Campo.

Hay más capítulos, los habituales.

Notario: Francisco Puicercus del Campo, de Boltaña.

martes, 27 de marzo de 2018

Revista Sobrarbe, nº16


El próximo 31 de marzo, a las 12:30, en la Casa de Cultura de Boltaña, se presentará el número 16 de la Revista Sobrarbe, “In memoriam Pepe Gracia”. Esta revista es gratis para los socios del Centro de Estudios de Sobrarbe (CES). La presentación correrá a cargo de Francisco Andrés Lascorz Arcas, presidente del CES, y Manuel López Dueso, coordinador de la revista.

Entrada libre.

CONTENIDO DE LA REVISTA:

·      Manuel López Dueso, “Sobran razones para la memoria”

·      José Luis Acín Fanlo “Escartín, los mosales y el queso”

·      Vicente Baldellou y Lourdes Montes, “Pepe Gracia y nuestras investigaciones arqueológicas”

·      Fernando Biarge López, “Pinturas populares religiosas de Sobrarbe”

·      Adolfo Castán Sarasa, “Gracias amigo”

·      Julio Gavín

·      Manuel López Dueso, “El señor de San Juan de Plan”

·      Eugenio Monesma Moliner, “El cáñamo en el Pirineo”

·      Manuel López Dueso “Aínsa o Boltaña”

·      María Pilar Benítez, Oscar Latás Alegre, “Textos para el estudio de la lengua y la literatura en aragonés: la pastorada de Trillo en Sobrarbe”

·      Ester Díaz-Berenguer, Ainara Badiola Kortabitarte, Miguel Moreno-Azanza, Roi Silva-Casal, Eduardo Puértolas-Pascual, José Ignacio Canudo, “Reconstruyendo un yacimiento de fósiles de vertebrados del Eoceno: los sirenios de Sobrarbe”

 

domingo, 18 de marzo de 2018

CAPÍTULOS MATRIMONIALES. Nombramiento de herederos en CASA ESCALONA DE SIN, AÑO 1729

Matrimonio entre Martín de Campo y Catalina de Mur.

Martín de Campo es hijo legítimo de los ya difuntos Domingo de Campo y Madalena Buil, cónyuges, habitantes en el lugar de Belsierre.
Catalina de Mur, doncella, es hija legítima de Vicente de Mur y la difunta Benita La Bayla. También asisten Antón Escalona, donador, y María de Mur.
La contrayente aporta al matrimonio sus bienes, en especial Antón Escalona le dona todos sus bienes, reservándose el ser señor mayor y usufructuario de ellos mientras viva, disponiendo para su alma, una vez fallezca, 30 libras jaquesas.
El novio aporta al matrimonio todos sus bienes, en especial trae en ganado y mercaderías 165 libras jaquesas que otorgan haber recibido Vicente de Mur y Antón Escalona. Si el contrayente muere sin sucesión y sin hacer disposición de bienes, quiere que 65 libras jaquesas se gasten por su alma, y para la disposición de las 100 libras restantes quiere que se junten y decidan el reverendo Mn. Juan Pérez, presbítero y habitante en Señes, su hermano Domingo de Campo habitante en Salinas de Sin, y Joseph de Campo vecino y habitante en el lugar de Belsierre.
Hay otros capítulos, los habituales.
Notario: Juan Alonso Lascorz, de Labuerda.

martes, 13 de marzo de 2018

LA MEMORIA DE SOBRARBE. Los archivos de las casas de Sobrarbe.


En el último boletín de DARA (Documentos y Archivos de Aragón), Novedades nº 18, páginas 20-21, enero 2018, me han publicado un artículo titulado “La memoria de Sobrarbe”. Agradezco que desde DARA me ofrecieran colaborar con un artículo.

Enlace al boletín:
Los papeles de la Casa: archivos personales y familiares aragoneses.

Este es el texto:

A partir de la segunda mitad del siglo XVI los notarios comenzaron a dar copia en papel de los documentos que generaban, lo que favoreció que se generalizara la creación de archivos familiares.
En la época medieval, y primera mitad del siglo XVI, debió ser poco usual la realización de copias de documentos. En aquellos momentos los asuntos más importantes quedaban reflejados en pergaminos que, en la mayor parte de los casos, fueron reaprovechados una vez que la información que contenían dejó de ser útil.
En Sobrarbe son muy escasos los pergaminos en casas particulares, salvo excepciones, como en una vivienda de Guaso en la que hubo más de medio centenar (ahora están en Barcelona, junto con sus propietarios). En ellos se habla de compraventas, capitulaciones matrimoniales, homenajes al señor del pueblo, préstamos, etc., datados entre 1455 y 1550.
Del siglo XVI al XIX se fue acumulando documentación que se conservaba en un arca, a veces arqueta. Estos papeles eran muy importantes cuando el dueño de la casa era infanzón, porque con ellos podía demostrar una nobleza que le reportaba beneficios económicos y sociales. Los documentos tenían gran valor y estaban guardados bajo llave. A veces los procesos de infanzonía y las compraventas provocaban la transferencia de documentación de una casa a otra, servían para unos y dejaban de tener utilidad para otros.
Antiguamente, los notarios guardaban en su casa los protocolos notariales que iban generando. Los protocolos eran heredados entre familiares notarios, a instancia y mediante aprobación del concejo del que dependían. En la segunda mitad del siglo XIX se crearon los archivos notariales, pero muchos de estos archivos particulares se mantuvieron, al menos en parte. Hay varias familias de Sobrarbe que conservan unos pocos protocolos generados por sus antepasados.
En el siglo XX, la Guerra Civil supuso un momento crítico para estos archivos, muchas familias acomodadas lo pasaron mal e incluso decidieron quemar sus documentos familiares para evitar problemas con los elementos republicanos más exaltados que constituían una minoría, pero a su vez eran los que tenían mayor poder decisorio.
En la zona de Bielsa y Broto la guerra fue más cruenta e incluso, en 1938, fueron incendiadas muchas casas, unos dicen que debido a los bombardeos de los sublevados, otros indican que fue el resultado de una política de tierra quemada aplicada por los que iban en retirada.
Una vez acabada la guerra, la pobreza, a veces miseria, se instaló en el territorio. En muchas casas los papeles viejos dejaron de valorarse, a veces fueron utilizados para encender el fuego, incluso se llegaron a usar como papel higiénico. Algunos archivos se salvaron gracias a que fueron olvidados en la falsa o desván, como algo inútil; en algunos casos las ratas y las goteras deterioraron documentos.
En los años 60 la despoblación se cebó con amplias zonas del territorio. La mayor parte de los que marcharon no se llevaron consigo los viejos papeles. Algunos los quemaron y otros los abandonaron a su suerte. Los anticuarios fueron pasando por las casas abandonadas. Se llevaban también la documentación antigua que luego vendían a precio de papel. Un vecino de Banastón compró, en los años setenta, documentos de casas de Clamosa y Puy de Cinca, en su mayoría del siglo XIX y primer tercio del XX.
En el presente se estiman de nuevo los documentos antiguos, ahora se les da valor económico, histórico y familiar. Hemos pasado al otro lado de la balanza, se valoran tanto que no se considera adecuado que se sepa de su existencia e incluso se cree inapropiado que otros, ajenos a la casa, obtengan información de ella. Conozco varios casos de familias que poseen documentos antiguos y no quieren que sean estudiados.
Tengo la suerte de haber accedido a la consulta de más de 20 archivos particulares, pertenecientes en su mayoría a familias de la mitad sur de Sobrarbe, que es la zona que mejor conozco. Su conservación y amplitud documental difiere mucho de unos a otros. En cuanto al contenido de estos archivos, es de tipo económico y genealógico, reflejando importantes datos de la evolución de la casa y de las personas que en ella vivieron, su estatus social. Abundan los capítulos matrimoniales, dotes, compraventas, ejecutorias y reconocimientos de infanzonía, testamentos, beneficios, censales, etc. A veces aparece otro tipo de información más curiosa como hijos donados, oficios peculiares, contratos para librarse de realizar el servicio militar, etc. Otras veces se conserva información municipal o de los concejos y sus actividades; hay que tener en cuenta que en muchas localidades no hubo archivo municipal hasta llegado el siglo XIX. También es de destacar la correspondencia familiar, y los libros de cuentas, habitualmente ligados a casas con buen nivel económico, generalmente de los siglos XVIII a XX.
En definitiva, los archivos familiares constituyen una herramienta fundamental para elaborar la historia local, contribuyen a un mejor conocimiento del devenir histórico de nuestro territorio.

domingo, 11 de marzo de 2018

Casas y habitantes en el pueblo de Bestué, año 1898



Casa Antón de Mur

Casa Isabelana
 
En el año 1898 vivían en la localidad de Bestué 298 personas, distribuidas en 34 casas, lo que da una media de casi 9 personas por casa. En al menos dos casas había un matrimonio a sobrebienes, lo que justifica la presencia de 18 personas viviendo en una misma casa. Había 14 viudas. El hombre más anciano tenía 84 años, el resto de viejos no llegaba a los 80 años.

Abundaban las casas con nombre de mujer, algo poco usual en la mitad sur de Sobrarbe, parce ser que más habitual en el valle de Puértolas. La razón de ello habría que buscarla en la gran repetición de apellidos, mucha endogamia, unido a la abundancia de viudas que llevaban el control de la casa. El apellido principal del pueblo era Puértolas, el heredero lo portaba en 9 casas.

NOMBRE
NÚMERO DE PERSONAS
Apellido principal
Casa Calisto
18
Garcés
Casa Juan Morillo
8
Puértolas
Casa Petit
7
Puértolas
Casa Capella
9
Puértolas
Casa Grima
7
Puértolas
Casa Lucía
9
Ceresuela
Casa Cazcarreta
7
Cazcarra
Casa La Plaza
10
Ceresuela
Casa Martín
9
Sesé
Casa Garcés
6
Ceresuela
Casa Freñac
11
Escalona
Casa Antón de Mur
18
Puértolas
Casa Mariana
10
Puértolas
Casa Mario
6
Puértolas
Casa Sesé
15
Gistau
Casa Senz
8
Barrabés
Casa Campo
13
Campo
Casa Isabelana
10
Puértolas
Casa Fruto
13
Campo
Casa Duc
3
Comps
Casa Roca
11
Sesé
Casa Tomasa
5
Olivera
Casa Mateu
10
Bresteguí
Casa Mingué
4
Buisán
Casa Bº Vicente
5
Cazcarra
Casa Sastre
7
Puértolas
Casa Escalona
7
Ceresuela
Casa Miguelo
10
Ceresuela
Casa Orosieta
11
Cazcarra
Casa Inés
9
Puértolas
Casa Tabierna
4
Bresteguí
Casa Trallero
9
Bresteguí
Casa Nueva
8
Campo
Casa Rincón
1
Escalona