jueves, 13 de junio de 2013

Jesús Cardiel Escapa, maestro



"A mi querida mamá y hermanos, en prueba del gran cariño que les profeso". "Foto del día 25 de mayo de 1928 en que terminé los estudios de la carrera del Magisterio, teniendo 20 años de edad".

"Alumnos de la Escuela Normal de Maestros de Huesca en el tercer curso de sus estudios 1926-27".


Foto del día de la boda, en La Almunia de Olsón, a 26-4-1934

Año 1934. Jesús Cardiel Escapa y Elisa Fonseca Norato, delante de la puerta de la escuela de Mondot.

Foto oficial de boda

Familia Cardiel-Fonseca, en torno al año 1945

Vista parcial de Erípol, año 1934. Foto: Jesús Cardiel Escapa

Vista general de Erípol en 1934. Foto: Jesús Cardiel Escapa
 

 
En memoria de Jesús Antonio Cardiel Escapa, hermano de mi abuelo paterno, del cual guardo buenos recuerdos.

Nacido en casa Cardiel de Lamata (1908) y fallecido en Zaragoza (1999). Estudió magisterio en Huesca, acabando la carrera el año 1928. Estuvo de maestro en varias localidades: Sin, Erípol, Naval, Fabara y Ejea de los Caballeros. Contrajo matrimonio el año 1934 con Elisa Fonseca Norato, la maestra de Mondot, llegada desde la provincia de Salamanca. En su juventud dispuso de cámara fotográfica, conservándose una veintena de cristales con imagen y algunas fotos. En casa oí decir que lo había pasado mal en la guerra civil, primero acusado por los republicanos de tener amistad con algunos integrantes de las “fuerzas vivas” de Naval y después acusado por los nacionales de ser republicano y poseer libros prohibidos. No sé cuánto de cierto hay en esto, a veces la información transmitida de forma oral tiene sus inexactitudes. Transcurrió la mayor parte de su vida en Ejea de Los Caballeros, viviendo sus últimos años en Zaragoza, acompañado por su familia.

lunes, 10 de junio de 2013

Joan de San Vicente, notario


 
Año 1469. Signo de Johan de Sant Vicent, habitante en la villa de Aynssa, notario público por los reinos de Aragón y Valencia.

sábado, 1 de junio de 2013

Apellidos San Juste y Maza de Lizana, en Abizanda


 
El apellido Sanct Just, que luego derivó a San Juste, o Juste, se documenta en la localidad de Abizanda desde muy antiguo. Posiblemente el origen del linaje esté en las “Casas de San Juste”, ya deshabitadas a mediados del siglo XVI, ubicadas dentro del monte de Abizanda, al sureste, junto al pantano de El Grado. En el año 1976 aún existía una ermita románica que indicaba el lugar donde estuvo el pueblo, la cual fue dinamitada al año siguiente en unas maniobras militares, acto que denota una elevada incultura.

En el año 1555 había dos familias en el barrio de Solanilla de Abizanda cuyo dueño se apellidaba Sanct Just; se trataba de Jayme Sanct Just (sería la desaparecida casa Miterio) y Domingo Sanct Just, equivalente a la actual casa Fumanal, rebautizada como “La Demba”.

Domingo Sanct Just y su familia tenían una buena posición económica lo que posibilitó que Miguel San Juste, hermano de Domingo, estudiara y acabara siendo clérigo. Mosén Miguel San Juste fundó una capellanía.

La capellanía de Mosén Miguel San Juste.

La institución de la capellanía, bajo la invocación de San Juan Bautista, fue realizada en el año 1574, dando fe el notario Antón Naya, vecino de Castejón de Sobrarbe. Mosén Miguel San Juste, natural y vecino de Abizanda, viendo su muerte próxima, dispuso que se celebraran por su alma 175 misas anuales en la iglesia de Santa María la mayor del lugar de Abizanda, a ser posible en el altar de San Juan. “Deberán ser misas de tabla, es decir, a título de servicio y no de beneficio”

Nombró como primer capellán de las misas de tabla a su sobrino Pedro San Juste, estudiante y bachiller en cánones, hijo de su hermano Domingo San Juste que por aquel entonces era alcalde de Abizanda. A su sobrino le dejó en herencia el usufructo de sus bienes y una casa mandada construir por él en el lugar de Abizanda, en Cabo La Peña, junto a la Iglesia y castillo de dicho lugar de Abizanda, “que limita con casa del reverendo mosén Guillén de Suelves que es rector de Abizanda, con casa de Pedro Mediano y vía pública”. Mosén Miguel dispuso que una vez fallecido su sobrino Pedro, el presbítero encargado de la capellanía tendría que ser el pariente clérigo más próximo descendiente de la casa de su hermano Domingo San Juste, ubicada en el barrio de Solanilla, la cual “limita con casa de Domingo Crabero, casa de los Herederos de Jayme San Juste y vía pública”. “En caso de extinguirse los San Juste y sus parientes, entonces las misas deberán ser celebradas por el clérigo apto más viejo y natural de Abizanda”. También quiso que cualquier discrepancia en el asunto del nombramiento de capellán lo resolvieran sus patrones.  Nombró como patrones de la capellanía a su hermano Domingo (en su defecto a su sucesor) y a los dos jurados de Abizanda, los cuales recibirían 5 sueldos anuales como pago de su trabajo. El obispado de Barbastro supervisaría el buen cumplimiento del capellán y por ello percibiría cinco sueldos anuales.

Para el pago al capellán por la celebración de las 175 misas, y a los patrones y al obispado por sus servicios, Mosén Miguel San Juste dispuso que se utilizara el dinero que él había ahorrado a lo largo de su vida, y que tenía en forma de préstamos o censales a diversos concejos y particulares. Mosén Miguel había dejado en préstamo 6200 sueldos jaqueses por los cuales percibía una pensión anual, en concepto de intereses, de 310 sueldos (5%). Le debían dinero los concejos de Castejón de Sobrarbe, Escanilla-Lamata, Paúl-Montarnero, Mipanas, Abizanda y Puy de Cinca, y también varios particulares: Pedro La Olibera, Miguel Buil y Juan Pérez, vecinos de Abizanda, y Juan de San Mitier, de Lamata.

La llegada a Abizanda de los Maça de Liçana, también conocidos como Maza de Lizana o, simplemente, Maza.

Domingo San Juste dejó como heredera a su hija María la cual contrajo matrimonio con Joan Maça de Liçana, que parece ser vino desde el valle de Chistau. Este matrimonio nombró heredero a su hijo Joan Maça de Liçana y San Juste, quien casó con Isabel Pérez, hija del “Señor de Puyarruego”.

 

Testamento de Mosén Pedro Maza de Lizana, rector que fue de Abizanda.

En el año 1605, ante el notario Juan Aguasca y varios testigos, Mosén Pedro Maza de Lizana, alias San Juste, rector y vecino del lugar de Abizanda, presentó una plica de papel (su testamento), cerrada, cordada y con dos sellos alrededor con hilo blanco, impresas con ostia blanca. El documento no podría ser leído ni publicado mientras él viviera.

En enero del año 1606 falleció Mosén Pedro. A instancia de Pedro Maza de Lizana, alias San Juste, menor de días, sobrino del cura, el notario junto con unos testigos se reunieron en la abadía de Abizanda. Allí, en un aposento junto a la cocina, al cual se accedía por una sala, estaba en el suelo, amortajado con vestimenta sacerdotal y una cruz en las manos, el cadáver de Mosén Pedro Maza de Lizana. Pedro Maza, sobrino, dijo que sospechaba que su tío lo había nombrado heredero de sus bienes y hacienda. Una vez realizadas todas las formalidades, se procedió a abrir el testamento sellado. Entre otras cosas, Mosén Pedro dispuso que su cuerpo fuera enterrado en la iglesia parroquial de Abizanda, al pie de las gradas del altar mayor. Para los días de su defunción, novena y cabo de año serían llamados a cada acto diez clérigos y a cada uno de ellos se le compensaría con seis sueldos. Quiso que le fueran dichas las misas de la novena y también le “lleven candela y añal como es uso y costumbre”. Dispuso que se hicieran por sus culpas y pecados dos trentenos mayores (60 misas), las misas de las llagas, de los siete gozos y de la Santísima Trinidad; todo ello pagado con sus bienes y hacienda.

Dejó, de gracia especial, 500 sueldos jaqueses, en concepto de dote, a su sobrino Miguel Maza, hijo de Domingo Maza y Francisca Arnal, “el cual vive en casa de su hermano Juan Maza”. A su hermana Gracia Maza le donó 100 sueldos jaqueses. A su sobrino Juan Maza, de la Fuente, le dio 50 sueldos. A Juana de Serras, su casera, le ofreció la posibilidad de ser alojada y mantenida en la casa de su heredero y a cambio ella tendría que trabajar en lo que buenamente pudiera.

Mosén Pedro nombró heredero universal de sus bienes a su sobrino Pedro Maza de Lizana, hijo de los difuntos Domingo Maza y Francisca Arnal, vecinos que fueron del lugar de Abizanda. El sobrino Pedro heredó una casa con patios, en el lugar de Abizanda (actual Casa Carlos), en la partida llamada La Plaza, “que limita con vía pública y el barranco de Riazuelo”. El sobrino Pedro también quedó como propietario de todos los censales, campos, viñas, comandas, albaranes etc. de su difunto tío.
 

 

Conclusiones

Como vemos, en la segunda mitad del siglo XVI y principios del XVII, los San Juste y después los Maza de Lizana dominaron económicamente en Abizanda, ocupando los cargos principales en el pueblo, tanto en lo eclesiástico como en lo civil.

En el siglo XVI, en lo que respecta a la onomástica, era habitual la repetición de nombres, por ejemplo en las familias San Juste y Maza de Lizana se repitieron mucho los nombres de Pedro, Domingo, Miguel y Juan. Esta costumbre ha pervivido hasta etapas recientes.

Los Maza de Lizana y San Juste emparentaron con casas de alto nivel económico, teniendo predilección por el apellido Pérez-Périz. Vemos cómo estaban emparentados con los Pérez de Puyarruego, Pérez de Aluján y Pérez de la Aldea de Puy de Cinca. Quizá los Pérez de este territorio tuvieran un origen común. En el siglo XVI pertenecían a la “alta sociedad” sobrarbesa.

El trabajo como rector de una parroquia estaba muy bien remunerado. Había muchos ingresos monetarios anuales, sobre todo derivados de las misas por los difuntos. El dinero que obtenía el rector lo prestaba a concejos y vecinos solventes (con tierras), lo que le propiciaba una renta anual o beneficio del 5% de la cantidad prestada.

Los curas nombraban heredero de sus bienes a un sobrino, generalmente al heredero de su casa natal, aunque no siempre, por ejemplo Mosén Pedro Maza de Lizana mandó construir una casa torreada que es la que dio en herencia a su sobrino Pedro. Cuando un cura disponía de mucho dinero prestado en forma de censales, entonces era habitual que fundara una capellanía con la cual se celebraban misas por su alma y a su vez el cura capellán era de la familia, con lo que todo quedaba en casa, aunque a veces no era así. Los curas solían ser enterrados dentro de la iglesia.

En Sobrarbe las grandes fortunas no salieron del trabajo de la tierra y de la ganadería, sino de los notarios y clérigos que cobraban mucho dinero por sus servicios. Las casas ricas sabían esto y procuraban que al menos un hijo estudiara una carrera. Los agricultores y ganaderos llevaban una vida generalmente sacrificada y la mayoría trabajaban para poder comer, dotar a las hijas-hijos y pagar los préstamos e impuestos. Casi todas las casas torreadas se construyeron con dinero ganado por clérigos y notarios. Las torres defensivas responden a una moda (quizá también a una necesidad), siendo un símbolo de poder y distinción.
 

jueves, 23 de mayo de 2013

Judíos en Sobrarbe.

El pueblo judío tiene su origen en un grupo étnico descendiente de los antiguos israelitas, antiguos habitantes de Israel que profesaban la religión judía. Parece ser que el 20% de la población española tiene “genes judíos”.

En la actualidad se considera judío a todo aquel que tiene la religión judía y también a los hijos de madre judía, independientemente de que sean creyentes o no; el componente racial no es relevante. Como curiosidad reseñar que el 22% de los premios Nobel son judíos, un porcentaje elevadísimo en proporción al número de personas de esta religión, unos 15 millones de personas, mucho menos del 1% de la población mundial. Hay varias posibilidades para intentar explicar la gran cantidad de premios Nobel judíos: son más inteligentes y/o están mejor preparados y/o tienen gran influencia y poder a nivel mundial.

Los judíos llegaron a la Península Ibérica hace muchos años; es segura su presencia desde el siglo II.  En un principio tuvieron buena relación con los cristianos.

Los judíos, unos 100.000, fueron expulsados de España en el año 1492. Fue un grave error desde un punto de vista humanitario, y también desde una óptica económica y social puesto que muchos de ellos eran grandes profesionales, personas muy preparadas. En algunos casos las comunidades de destino adoptaron el idioma de los españoles como propio; ello da muestra de su prestigio.

El pasado sábado, 18 de mayo, dentro de las jornadas de La Morisma, hubo una conferencia impartida por el profesor F. Andrés Lascorz Arcas, bajo el título “Aínsa y la cultura judeo-aragonesa”. La sala del ayuntamiento de Aínsa se quedó pequeña para escuchar al profesor Lascorz. La conferencia fue muy interesante.

Los interesados en el tema de los judíos en Sobrarbe pueden consultar en Internet http://plan.aragob.es/fba.nsf
el excelente artículo que en su día escribió Manuel López: “Judíos en Sobrarbe: las comunidades medievales de Monclús y Aínsa”, Treserols, nº5, diciembre 2000, Boltaña”.
Los judíos en Aragón eran una minoría, considerados ciudadanos de segunda, sometidos al pago de altos impuestos, muy superiores al de los cristianos. Los monarcas aragoneses les tenían aprecio, por ser buenos profesionales y proporcionarles altos ingresos monetarios vía impuestos.
Los judíos, por motivos religiosos, eran más limpios que los cristianos, se lavaban más, sobre todo las mujeres. Ello les proporcionaba una menor incidencia de las enfermedades, algo que para los cristianos era sospechoso.
Entre los judíos estaba muy mal visto que un padre no llevara a su hijo a la escuela. Desde muy antiguo los judíos le dieron mucha importancia a la enseñanza, el aprender bien una profesión, saber leer, escribir, entender de números, algo que no ocurría en el ámbito cristiano.
En Sobrarbe los judíos estuvieron concentrados en Monclús http://fosilesdesobrarbe.blogspot.com.es/2011/09/monclus-despoblado-medieval.html
En Aínsa hubo una escasa población judía que ya debía estar extinta antes del año 1492.
Estos días estoy consultando documentación de Aínsa, protocolos notariales, entre los años 1471 y 1490. De momento no he encontrado referencias a los judíos en Sobrarbe, posiblemente ya no los había. Sí que he encontrados dos documentos que hablan de los judíos, uno de los de Jaca y otro de los de Naval.

Mateu Garzés, habitante en Aínsa, otorga haber recibido de los judíos y aljama de Jaca 80 sueldos jaqueses por razón de los cuales los dichos judíos y aljama le hacen cada año por el día y fiesta de San Bartolomé.


Pedro Gallán y Gracia Sanz, cónyuges, habitantes en Boltaña, venden a ¿Juren Guiyos?, mayor, judío vecino de Nabal, un huerto en la partida Arrios Biellas, término de Boltaña, el cual limita con huerto de Johan de Campodarbe y con huerto de Johan Castiello, por precio de 50 sueldos. Son testigos Gm. de Sant Bicient, barbero, y Yehoda Abnexaro, judío, habitantes en Nabal.


En el último documento observamos que los nombres y apellidos de los judíos eran muy diferentes al de los cristianos. Puede haber erratas en mi interpretación de los apellidos judíos, me resultan extraños y no estoy habituado a ellos.

jueves, 16 de mayo de 2013

Antonio Pardina y Ranzón, notario


 
Año 1800. Signo de Antonio Pardina y Ranzón, escribano del Rey nuestro Señor por todas las tierras, reinos y señoríos, vecino del lugar de Plampalacios.

jueves, 9 de mayo de 2013

Infanzonía de Felipe de Broto, alias Victorián, vecino de Guaso.


 
La ejecutoria de infanzonía de Felipe de Broto, alias Victorián, vecino de Guaso, año 1666 (375/B-12), estuvo disponible en el sistema DARA del Gobierno de Aragón. En la actualidad, por un asunto que no viene al caso, ha sido eliminada del sistema. Estoy preparando un artículo sobre la infanzonía de los Broto y me falta revisar la ejecutoria de infanzonía mencionada. Si alguien la descargó en su día de DARA y me la puede enviar por vía email (museolamata@yahoo.es) me hará un gran favor. Gracias.

14-5-2013. PEPE, DESDE BRASIL, ME HA ENVIADO LA EJECUTORIA QUE SOLICITABA. ¡MUCHAS GRACIAS!

lunes, 6 de mayo de 2013

Concejo de Betorz, año 1485.


 
En el año 1485 el concejo de Betorz estaba compuesto por al menos 10 vecinos, de las localidades de Betorz y Santa María de La Nuez. Hay pocas variaciones con respecto al año 1495; el principal cambio es la presencia del apellido Cosculluela en 1485, el cual no aparece 10 años más tarde. El cura, que no formaba parte del concejo, apellidado Melero, fue sustituido por Johan de Mediavilla (año 1495).

Concejo de Betorz, año 1485

Joan de
Vital
jurado
Monsarrat
Adrián
jurado
Pedro
Carruesco
baile (alcalde)
Domingo
Solano
 
Ramón
Carruesco
 
Joan
Vital
 
Martín
Carruesco
 
Pedro
Solano
 
Betrán de
Saliellas
 
Jaime
Cosculluela
 
Johan
Melero
Vicario
 
 
 

 

jueves, 25 de abril de 2013

SASÉ, valle de La Solana


Sasé, pueblo ubicado en La Solana de Burgasé, habitado en la actualidad por “okupas” que dan vida a la desolación en la que se ha convertido la localidad. Casi todas las casas se hallan en ruina avanzada e irreversible. Es una pena que un pueblo tan bonito se encuentre tan deteriorado. Mi primera visita a Sasé llega demasiado tarde.
Cuesta entender cómo un pueblo ubicado en una zona montañosa y sin llanos fértiles consiguió tener un aspecto señorial. No todo lo tuvieron en contra: las piedras son muy abundantes y de calidad, y a su vez apropiadas para realizar muros.
Hubo una veintena de casas habitadas: Pablo, Agustín, Lacort, Vallés, Pedro, Simón, Ambrosio, Antonio, Escuaín, Antón Duaso, El Herrero, Chusé, Chirón, Latorre, Santafé, Puyuelo, Chacinto, Fuertes, Périz, Buisán, Pascual …
La principal finalidad de mi visita era la búsqueda de escudos armeros y afines, que los hubo en casa Chacinto, casa Fuertes, casa Antón Duaso, casa Escuaín, casa Antonio, casa Ambrosio, casa Vallés y casa Agustín. Al menos 8 escudos-escudetes adornaban el pueblo. En la actualidad sólo queda el de casa Escuaín. Cuatro de ellos eran del s.XVIII y el resto más antiguos. Pertenecieron a apellidos infanzones como Duaso y Santolaria.
Quien quiera saber más de este pueblo aconsejo leer un excelente artículo de Adolfo Castán Sarasa: “SASÉ, ARQUITECTURA DE UN PUEBLO MUERTO”.
El mismo día que fui a Sasé, también llegué hata Cájol, después de mucho andar, pero no fue posible su visita porque había dos perros sueltos muy agresivos y potencialmente peligrosos. Me parece bien que los okupas vengan desde la ciudad e intenten tener una vida diferente y alternativa, pero no veo correcto que tomen en propiedad el pueblo y sus perros impongan el miedo, no siendo posible la visita. Es la primera vez en mi vida que me ocurre, hasta ahora nunca había sentido miedo en mis paseos por Sobrarbe. Una pena, por suerte en Sasé me encontré con unos okupas amables que tienen un perro que no es agresivo.
Crismón en la entrada de la iglesia

Dintel de portada de vivienda, fechado en 1852

Trifolia realizada a mediados del siglo XIX

Chimenea entre las ruinas

Dintel fechado en 1781 y con inscripción de renovación en 1880. Juan Duaso.

Detalle en puerta de madera, fechada en 1843


Dintel sencillo, con cruz latina en posición central

Chimenea, más adornada de lo habitual

Pila bautismal, del siglo XVII

La iglesia hace las veces de corral

Decoración pictórica en la iglesia

Decoración pictórica en la iglesia

Decoración pictórica en la iglesia

Decoración pictórica en la iglesia

Interior de la torre de la iglesia

Esquina que muestra muchas piedras reutilizadas, de otra construcción previa.

Chimenea

Dintel decorado con motivo protector

Chimenea enfoscada

Portada con dintel fechado en 1781, siguiendo la moda de los que se estaban haciendo en Fiscal

Interior de una chimenea

Portada de casa Escuaín, con escudo en la clave

Casa Ambrosio, rica en el siglo XVII, la más destacada del pueblo desde un punto de vista arquitectónico

Portada fechada en 1690; sobre ella hubo un escudo

Ventana biselada y decorada

La piedra tosca o toba calcárea, utilizada en tabiques, vueltas entre maderos y chimeneas.

Cuadra en casa Ambrosio

Otro dintel fechado en 1781

Clavo de forja

Casa Antón Duaso, detalle, rica en el siglo XVIII

La torre de Sasé resiste bien la adversidad

 

lunes, 8 de abril de 2013

Jusepe de Caxol, notario


 
Año 1650. Signo de Jusepe de Caxol, habitante en el lugar de Oto, notario público por todas las tierras, reinos y señoríos del rey.

miércoles, 3 de abril de 2013

Navaja gigantesca.



 
 
 
Detalle de la navaja
 
Hace unos días me enviaron vía email dos fotografías de una navaja de dimensiones espectaculares, que se conserva en una casa sobrarbesa. Cerrada supera los 65 centímetros de longitud.

He indagado en internet sobre este tipo de navajas. Por su morfología, creo que es del siglo XIX, estando muy bien conservada. En cuanto a dónde la hicieron, podría ser que en Zaragoza, aunque no hay que descartar otras zonas como Toledo o Francia (marca Beauvoir). Si alguien quiere aportar algún dato, puede contactar conmigo o escribir un comentario. Gracias.