sábado, 27 de julio de 2013

Escudos de armas de los Maza de Lizana en la Ribera de Fiscal


In Memoriam de D. Felipe Callizo Maza

Desde muy antiguo los Maça de Liçana, también conocidos como Maza de Lizana o, simplemente, Maza, fueron señores de varios pueblos de la Ribera de Fiscal. El ser señores les daba ciertos derechos sobre el territorio, entre ellos la percepción anual del impuesto señorial que pagaban el resto de vecinos.

Desde tiempo inmemorial, en las montañas del antiguo reino de Sobrarbe, en la Ribera de Fiscal, se encuentran los lugares de Santa Olaria, Javierre de Ara, Borrastre, San Juste y Ligüerre de Ara. Dichos lugares y sus montes fueron del dominio temporal de los Maza de Lizana, los cuales ejercieron la jurisdicción civil y criminal, cobrando las décimas y primicias.

La primera mención que he encontrado sobre los Maza en esta zona hace referencia a Blasco Maça, señor de Ligüerri, que asistió en calidad de hidalgo a las cortes celebradas el año 1398.

En el lugar de Santa Olaria hubo una importante casa de los Maza de Lizana, actualmente en ruinas, conocida como Casa del Señor. Aunque en la actualidad no hay ningún escudo en ella, parece ser que antiguamente sí que existió. La tradición popular, al menos desde el siglo XVII, identifica esta vivienda como el casal originario del linaje y señorío. Parece ser que Miguel Maza de Lizana y Juan Maza de Lizana, hermanos, señores y sucesores de dicho palacio y casal de los Maza de Lizana del lugar de Santa Olaria, dividieron entre sí los lugares que pertenecían a su señorío; uno se quedó en Santa Olaria y el otro se fue a vivir al lugar de San Juste (actual casa Santafé).

En el año 1495 Sancho Maça y Johan Maça eran señores, habitantes en Santa Olaria. Johan Maça era señor de Javierre, localidad en la que vivían Frances y Miguel Maça. En Ligüerre de Ara habitaban Johan y Pero Maça; y en el pueblo de San Juste lo hacían Miguel Maça, señor del lugar, y Johan Maça.

En el año 1626 se documentan Lorenzo Maza de Lizana, hijo de Felipe, señor de San Juste, y también Lorenzo Maza de Lizana, señor de Santa Olaria. En aquellos momentos había dos señoríos. Al ser un linaje de alto nivel económico  el apellido se expandió por los pueblos de la zona, principalmente en San Juste, Ligüerre, Javierre y Santa Olaria.

Infanzones apellidados Maza de Lizana en el año 1626
Localidad
Orencio Maza de Lizana, hijo de Felipe, Señor de San Juste
San Juste
Felipe Maza de Lizana
San Juste
Pedro Maza de Lizana
San Juste
Narciso Maza de Lizana
Javierre de Ara
Juan Maza de Lizana
Javierre de Ara
Lorenzo Maza de Lizana, Señor de Santa Olaria
Santa Olaria
Orencio Maza
Santa Olaria
Martín Juan Maza de Lizana
Santa Olaria

 

En San Juste hay una inscripción en una piedra que nos habla del momento en el que los señores de San Juste cambiaron el apellido Maza de Lizana por el de Villacampa; en el dintel de una ventana de casa Santafé se lee: “1694 Gerónimo Villacampa, hijo de Úrbez e Isabel Maza de Lizana, señor de San Juste, Borrastre, Ligüerre de Ara”. Isabel Maza de Lizana contrajo matrimonio con Úrbez Villacampa y Villacampa, señor de Artosilla, natural de Laguarta. Jerónimo Villacampa y Maza de Lizana contrajo matrimonio con María de Broto, natural de El Grado de Guaso.

Queda mucho por investigar para saber en detalle la genealogía de los Maza de Lizana. Simplemente he pretendido dar unas pinceladas que ayuden a entender el contexto histórico en el que se hicieron los escudos de este linaje que se conservan en diversas localidades de la Ribera de Fiscal.

Escudo de los Maza de Lizana en casa Orús de Javierre de Ara.
 
Casa Orús posee una portada principal en arco de medio punto, elaborada en arenisca calcárea autóctona; en la clave hay un escudo de los Maza de Lizana, posiblemente realizado en el siglo XVI. Dicho escudo tiene tanto la cabecera como la base apuntadas, algo que le confiere singularidad. Posee el campo sin particiones, si bien las figuras adoptan una posición típica de un partimiento cuartelado en cruz, más concretamente escarcelado: 1º y 4º maza enmarcada en dos lizas (hilo grueso de cáñamo); 2º y 3º campana con badajo. En jefe se observa un pequeño yelmo, señal de hidalguía, nobleza, y en punta se aprecia una diminuta flor de ocho pétalos.

Escudo de los Maza de Lizana en La Buerda de Maza, Javierre de Ara.




La borda perteneció a la desaparecida casa Maza. Primitivamente el edificio fue diseñado como vivienda, experimentando múltiples reformas con posterioridad. El escudo, pequeño y muy toscamente trabajado, se halla en el dintel de la primitiva entrada a la vivienda, fechable en el siglo XVI. Está cuartelado en cruz: 1º maza enmarcada en dos lizas, 2º campana, 3º campana y 4º dos lizas, ausente la maza.

Escudo de los Maza de Lizana en casa Allué de Santa Olaria.



Escudo de reducidas dimensiones y muy rústico, ubicado en la clave de la portada de acceso a casa Allué, elaborado en arenisca calcárea autóctona. Posee una morfología cuadrilonga apuntada, con el campo sin dividir, ocupado por lo que se supone es una maza rodeada de dos lizas, y una campana a la izquierda (nuestra derecha).

Escudo de los Maza de Lizana que estuvo en casa Trujano de Santa Olaria

 
Escudo labrado en la clave de una portada dovelada que abre en arco de medio punto. El escudo posee cabecera ligeramente convexa y base tendiendo a circular; cuartelado en cruz: 1º maza cobijada por dos gruesas lizas, 2º campana, 3º cinco barras, 4º maza de armas. En punta hay una flor de cinco pétalos, apoyada en un pétalo. Posiblemente sea del siglo XVII.

En la actualidad este escudo no está en la Ribera de Fiscal, se encuentra en Aínsa, en el barrio de Banastón. Allí podemos contemplar la portalada en una vivienda que muestra en una de sus fachadas una placa en la que se lee “calle La Fueva”.

Escudo de los Maza de Lizana en la iglesia de San Juste


Dentro de la iglesia de San Juste, bajo el coro, en el muro sur y haciendo las veces de pedriño, se halla un sepulcro que presenta en su lateral más visible un escudo que es cuadrilongo apuntado; partido: 1º campana y maza, 2º, de jefe a punta, maza cobijada por dos gruesas lizas, cinco bandas y pequeña flor de ocho pétalos. Acompaña al escudo una inscripción epigráfica: "NOMEN EIVS / MICAELIS MAÇA" (Su nombre, Miguel Maza).

Conclusiones referentes a los escudos.

·      Para su elaboración se utilizó piedra de la zona, arenisca calcárea gris-azulada, de alta calidad, lo que ha propiciado su pervivencia hasta la actualidad.

·      Se ubican formando parte de la portada de la vivienda, salvo un caso que el soporte es un sepulcro.

·      Son en líneas generales bastante toscos, realizados por canteros inexpertos en la elaboración de obras de detalle. El de mayor calidad es el de casa Orús de Javierre, acorde con el nivel de la casa.

·      Ninguno de los escudos posee timbre de hidalguía, algo que confirma su antigüedad, del siglo XVI o XVII. La mayoría son asignables al siglo XVI.

·      En el siglo XVIII el apellido Maza debió experimentar un claro retroceso en la zona; ello explicaría que no haya ningún escudo del siglo XVIII que sea de este linaje.

·      Primitivamente las armas debieron consistir en una maza sumada de dos lizas, acompañada de una campana, en un campo sin dividir. Se trataría de un escudo parlante, en clara alusión al apellido Maza de Lizana. La campana podría referirse al pueblo de Santa Olaria; hay que recordar que Olaria (Eulalia) significa “La que habla bien”. Las campanas, con su tañer, “hablan”, aportan información según su sonido. Posteriormente se añadieron particiones y otros elementos a los nuevos escudos, como pueden ser las bandas o también las barras, en número de cinco. Otra figura incorporada es la flor, bien sea de ocho o de cinco pétalos.

domingo, 21 de julio de 2013

San Hipólito, Castejón de Sobrarbe, año 1839.


 
La ermita de San Hipólito es una amplia construcción religiosa ubicada en el monte de Castejón de Sobrarbe, aislada y relativamente cercana a las Casas de Escapa. Se celebra la fiesta de San Hipólito el 13 de agosto, desde tiempo inmemorial. Era y es una fiesta importante para Castejón y el resto de pueblos integrantes del concejo. Parece ser que antiguamente, además de celebrar la ceremonia religiosa, la fiesta acababa derivando por otros derroteros  y de ahí que el ayuntamiento tratara de erradicar los desmanes amenazando con las multas.

AÑO 1839. De orden de los Señores del Ayuntamiento Constitucional de Castejón de Sobrarbe, se hace saber a los concurrentes y devotos de este Santuario de San Hipólito lo siguiente:

En atención a que en algunos años se originan tamaños males de los cuales resultan malas consecuencias entre los mismos concurrentes, todo contra la ley que manda S.M. la Reina (que Dios guarde muchos años) ha acordado dichos señores del Ayuntamiento Constitucional disponer los artículos siguientes:

Artículo 1º. Toda persona, de cualquier sexo que fuere, que se le publique haber sido la causa de algún tumulto, se le exigirá la multa de cien reales de vellón.

Artículo 2º. Se prohíbe el juego de naipes o baraja, bajo la multa de 80 reales de vellón por cada uno que se halle.

Artículo 3º. Se exigirá la multa de 20 reales de vellón al que diga palabras deshonestas y “escandalizosas”.

Artículo 4º. Toda persona que se embriague en este Santuario, se le exigirá la multa de 30 reales de vellón.

Y para que nadie de los concurrentes alegue ignorancia alguna, se fija el presente en este Santuario de San Hipólito, a 13 de agosto de 1839.

El alcalde ……………… por acuerdo de los S.S. de ……………………

………………………………….Rafael Paños………………………….

viernes, 12 de julio de 2013

Restos de dos cruces “flordelisadas”, en Coscojuela de Sobrarbe.


El año 1936 supuso un gran desastre humano y cultural en Sobrarbe. Importantísimas obras de arte fueron destruidas. También desapareció buena parte del patrimonio documental. Hoy muestro los restos pertenecientes a dos cruces (elaboradas en piedra caliza) que tuvieron los brazos flordelisados.  

Cruz 1, anverso. Brazo de Cristo; palma de la mano extendida, con clavo en posición central. Flor de cinco pétalos en un extremo.

Cruz 1, reverso. Mano que sostiene una uva y flor de cinco pétalos.

Cruz 2, anverso. Busto de Cristo y su brazo derecho, algo erosionado el conjunto.


Cruz 2, reverso. Busto humano deteriorado y figura geométrica algo erosionada, con brazos curvilíneos dentro de un círculo.

martes, 25 de junio de 2013

Pedro Solanilla, notario


 
Año 1693. Signo de Pedro Solanilla, domiciliado en el lugar de Tierrantona, por autoridad Real notario público por todo el reino de Aragón.

domingo, 16 de junio de 2013

Infanzones de Aínsa en el siglo XV


 
En el último tercio del siglo XV la localidad de Aínsa estaba en pleno apogeo. Abundaban los infanzones, muchos de las cuales eran prestamistas y comerciantes. Desde todos los puntos de la comarca llegaban vecinos a solicitar préstamos. Los infanzones de Aínsa estaban “asociados”, formando el denominado “Capítulo de Infanzones de la villa de Aínsa”.

Listado de infanzones:

Bernat de
Altemir
Blasco de
Bardaxí
Martín de
Burgasé
Martín de
Chavierre (Xavierre, Javierre)
Mateu
Duesso (Dueso)
Pedro de
Fanlo
Johan
Formigos
Jaime
Garzés (Garcés), escudero, señor de La Torre de Araguás
Domingo
Giral
Domingo
Laballera (La Vallera)
Matín
Laballera (La Vallera)
Bernat de
Latre
Johan de
Latre
Johan de
Lisa
Ramón de
Lisa
Alfonso
Martínez
Jordán de
Puértolas
Salvador de
Pueyo
Ximeno
Puy
Johan de
Sant Vicent (Sanvicente)
Anthón
Sant Vicent (Sanvicente)
Sancho
Sant Vicent (Sanvicente)
Johan de
Santarromán (Román-Santorromán)
Antoni
Sassé (Sesé)
Johan de La
Scalera (Escalera)
Jaime La
Scalera (Escalera)
Miguel de La
Scalera (Escalera)
Pedro
Ximénez de Santarromán (Román-Santorromán)

jueves, 13 de junio de 2013

Jesús Cardiel Escapa, maestro



"A mi querida mamá y hermanos, en prueba del gran cariño que les profeso". "Foto del día 25 de mayo de 1928 en que terminé los estudios de la carrera del Magisterio, teniendo 20 años de edad".

"Alumnos de la Escuela Normal de Maestros de Huesca en el tercer curso de sus estudios 1926-27".


Foto del día de la boda, en La Almunia de Olsón, a 26-4-1934

Año 1934. Jesús Cardiel Escapa y Elisa Fonseca Norato, delante de la puerta de la escuela de Mondot.

Foto oficial de boda

Familia Cardiel-Fonseca, en torno al año 1945

Vista parcial de Erípol, año 1934. Foto: Jesús Cardiel Escapa

Vista general de Erípol en 1934. Foto: Jesús Cardiel Escapa
 

 
En memoria de Jesús Antonio Cardiel Escapa, hermano de mi abuelo paterno, del cual guardo buenos recuerdos.

Nacido en casa Cardiel de Lamata (1908) y fallecido en Zaragoza (1999). Estudió magisterio en Huesca, acabando la carrera el año 1928. Estuvo de maestro en varias localidades: Sin, Erípol, Naval, Fabara y Ejea de los Caballeros. Contrajo matrimonio el año 1934 con Elisa Fonseca Norato, la maestra de Mondot, llegada desde la provincia de Salamanca. En su juventud dispuso de cámara fotográfica, conservándose una veintena de cristales con imagen y algunas fotos. En casa oí decir que lo había pasado mal en la guerra civil, primero acusado por los republicanos de tener amistad con algunos integrantes de las “fuerzas vivas” de Naval y después acusado por los nacionales de ser republicano y poseer libros prohibidos. No sé cuánto de cierto hay en esto, a veces la información transmitida de forma oral tiene sus inexactitudes. Transcurrió la mayor parte de su vida en Ejea de Los Caballeros, viviendo sus últimos años en Zaragoza, acompañado por su familia.

lunes, 10 de junio de 2013

Joan de San Vicente, notario


 
Año 1469. Signo de Johan de Sant Vicent, habitante en la villa de Aynssa, notario público por los reinos de Aragón y Valencia.

sábado, 1 de junio de 2013

Apellidos San Juste y Maza de Lizana, en Abizanda


 
El apellido Sanct Just, que luego derivó a San Juste, o Juste, se documenta en la localidad de Abizanda desde muy antiguo. Posiblemente el origen del linaje esté en las “Casas de San Juste”, ya deshabitadas a mediados del siglo XVI, ubicadas dentro del monte de Abizanda, al sureste, junto al pantano de El Grado. En el año 1976 aún existía una ermita románica que indicaba el lugar donde estuvo el pueblo, la cual fue dinamitada al año siguiente en unas maniobras militares, acto que denota una elevada incultura.

En el año 1555 había dos familias en el barrio de Solanilla de Abizanda cuyo dueño se apellidaba Sanct Just; se trataba de Jayme Sanct Just (sería la desaparecida casa Miterio) y Domingo Sanct Just, equivalente a la actual casa Fumanal, rebautizada como “La Demba”.

Domingo Sanct Just y su familia tenían una buena posición económica lo que posibilitó que Miguel San Juste, hermano de Domingo, estudiara y acabara siendo clérigo. Mosén Miguel San Juste fundó una capellanía.

La capellanía de Mosén Miguel San Juste.

La institución de la capellanía, bajo la invocación de San Juan Bautista, fue realizada en el año 1574, dando fe el notario Antón Naya, vecino de Castejón de Sobrarbe. Mosén Miguel San Juste, natural y vecino de Abizanda, viendo su muerte próxima, dispuso que se celebraran por su alma 175 misas anuales en la iglesia de Santa María la mayor del lugar de Abizanda, a ser posible en el altar de San Juan. “Deberán ser misas de tabla, es decir, a título de servicio y no de beneficio”

Nombró como primer capellán de las misas de tabla a su sobrino Pedro San Juste, estudiante y bachiller en cánones, hijo de su hermano Domingo San Juste que por aquel entonces era alcalde de Abizanda. A su sobrino le dejó en herencia el usufructo de sus bienes y una casa mandada construir por él en el lugar de Abizanda, en Cabo La Peña, junto a la Iglesia y castillo de dicho lugar de Abizanda, “que limita con casa del reverendo mosén Guillén de Suelves que es rector de Abizanda, con casa de Pedro Mediano y vía pública”. Mosén Miguel dispuso que una vez fallecido su sobrino Pedro, el presbítero encargado de la capellanía tendría que ser el pariente clérigo más próximo descendiente de la casa de su hermano Domingo San Juste, ubicada en el barrio de Solanilla, la cual “limita con casa de Domingo Crabero, casa de los Herederos de Jayme San Juste y vía pública”. “En caso de extinguirse los San Juste y sus parientes, entonces las misas deberán ser celebradas por el clérigo apto más viejo y natural de Abizanda”. También quiso que cualquier discrepancia en el asunto del nombramiento de capellán lo resolvieran sus patrones.  Nombró como patrones de la capellanía a su hermano Domingo (en su defecto a su sucesor) y a los dos jurados de Abizanda, los cuales recibirían 5 sueldos anuales como pago de su trabajo. El obispado de Barbastro supervisaría el buen cumplimiento del capellán y por ello percibiría cinco sueldos anuales.

Para el pago al capellán por la celebración de las 175 misas, y a los patrones y al obispado por sus servicios, Mosén Miguel San Juste dispuso que se utilizara el dinero que él había ahorrado a lo largo de su vida, y que tenía en forma de préstamos o censales a diversos concejos y particulares. Mosén Miguel había dejado en préstamo 6200 sueldos jaqueses por los cuales percibía una pensión anual, en concepto de intereses, de 310 sueldos (5%). Le debían dinero los concejos de Castejón de Sobrarbe, Escanilla-Lamata, Paúl-Montarnero, Mipanas, Abizanda y Puy de Cinca, y también varios particulares: Pedro La Olibera, Miguel Buil y Juan Pérez, vecinos de Abizanda, y Juan de San Mitier, de Lamata.

La llegada a Abizanda de los Maça de Liçana, también conocidos como Maza de Lizana o, simplemente, Maza.

Domingo San Juste dejó como heredera a su hija María la cual contrajo matrimonio con Joan Maça de Liçana, que parece ser vino desde el valle de Chistau. Este matrimonio nombró heredero a su hijo Joan Maça de Liçana y San Juste, quien casó con Isabel Pérez, hija del “Señor de Puyarruego”.

 

Testamento de Mosén Pedro Maza de Lizana, rector que fue de Abizanda.

En el año 1605, ante el notario Juan Aguasca y varios testigos, Mosén Pedro Maza de Lizana, alias San Juste, rector y vecino del lugar de Abizanda, presentó una plica de papel (su testamento), cerrada, cordada y con dos sellos alrededor con hilo blanco, impresas con ostia blanca. El documento no podría ser leído ni publicado mientras él viviera.

En enero del año 1606 falleció Mosén Pedro. A instancia de Pedro Maza de Lizana, alias San Juste, menor de días, sobrino del cura, el notario junto con unos testigos se reunieron en la abadía de Abizanda. Allí, en un aposento junto a la cocina, al cual se accedía por una sala, estaba en el suelo, amortajado con vestimenta sacerdotal y una cruz en las manos, el cadáver de Mosén Pedro Maza de Lizana. Pedro Maza, sobrino, dijo que sospechaba que su tío lo había nombrado heredero de sus bienes y hacienda. Una vez realizadas todas las formalidades, se procedió a abrir el testamento sellado. Entre otras cosas, Mosén Pedro dispuso que su cuerpo fuera enterrado en la iglesia parroquial de Abizanda, al pie de las gradas del altar mayor. Para los días de su defunción, novena y cabo de año serían llamados a cada acto diez clérigos y a cada uno de ellos se le compensaría con seis sueldos. Quiso que le fueran dichas las misas de la novena y también le “lleven candela y añal como es uso y costumbre”. Dispuso que se hicieran por sus culpas y pecados dos trentenos mayores (60 misas), las misas de las llagas, de los siete gozos y de la Santísima Trinidad; todo ello pagado con sus bienes y hacienda.

Dejó, de gracia especial, 500 sueldos jaqueses, en concepto de dote, a su sobrino Miguel Maza, hijo de Domingo Maza y Francisca Arnal, “el cual vive en casa de su hermano Juan Maza”. A su hermana Gracia Maza le donó 100 sueldos jaqueses. A su sobrino Juan Maza, de la Fuente, le dio 50 sueldos. A Juana de Serras, su casera, le ofreció la posibilidad de ser alojada y mantenida en la casa de su heredero y a cambio ella tendría que trabajar en lo que buenamente pudiera.

Mosén Pedro nombró heredero universal de sus bienes a su sobrino Pedro Maza de Lizana, hijo de los difuntos Domingo Maza y Francisca Arnal, vecinos que fueron del lugar de Abizanda. El sobrino Pedro heredó una casa con patios, en el lugar de Abizanda (actual Casa Carlos), en la partida llamada La Plaza, “que limita con vía pública y el barranco de Riazuelo”. El sobrino Pedro también quedó como propietario de todos los censales, campos, viñas, comandas, albaranes etc. de su difunto tío.
 

 

Conclusiones

Como vemos, en la segunda mitad del siglo XVI y principios del XVII, los San Juste y después los Maza de Lizana dominaron económicamente en Abizanda, ocupando los cargos principales en el pueblo, tanto en lo eclesiástico como en lo civil.

En el siglo XVI, en lo que respecta a la onomástica, era habitual la repetición de nombres, por ejemplo en las familias San Juste y Maza de Lizana se repitieron mucho los nombres de Pedro, Domingo, Miguel y Juan. Esta costumbre ha pervivido hasta etapas recientes.

Los Maza de Lizana y San Juste emparentaron con casas de alto nivel económico, teniendo predilección por el apellido Pérez-Périz. Vemos cómo estaban emparentados con los Pérez de Puyarruego, Pérez de Aluján y Pérez de la Aldea de Puy de Cinca. Quizá los Pérez de este territorio tuvieran un origen común. En el siglo XVI pertenecían a la “alta sociedad” sobrarbesa.

El trabajo como rector de una parroquia estaba muy bien remunerado. Había muchos ingresos monetarios anuales, sobre todo derivados de las misas por los difuntos. El dinero que obtenía el rector lo prestaba a concejos y vecinos solventes (con tierras), lo que le propiciaba una renta anual o beneficio del 5% de la cantidad prestada.

Los curas nombraban heredero de sus bienes a un sobrino, generalmente al heredero de su casa natal, aunque no siempre, por ejemplo Mosén Pedro Maza de Lizana mandó construir una casa torreada que es la que dio en herencia a su sobrino Pedro. Cuando un cura disponía de mucho dinero prestado en forma de censales, entonces era habitual que fundara una capellanía con la cual se celebraban misas por su alma y a su vez el cura capellán era de la familia, con lo que todo quedaba en casa, aunque a veces no era así. Los curas solían ser enterrados dentro de la iglesia.

En Sobrarbe las grandes fortunas no salieron del trabajo de la tierra y de la ganadería, sino de los notarios y clérigos que cobraban mucho dinero por sus servicios. Las casas ricas sabían esto y procuraban que al menos un hijo estudiara una carrera. Los agricultores y ganaderos llevaban una vida generalmente sacrificada y la mayoría trabajaban para poder comer, dotar a las hijas-hijos y pagar los préstamos e impuestos. Casi todas las casas torreadas se construyeron con dinero ganado por clérigos y notarios. Las torres defensivas responden a una moda (quizá también a una necesidad), siendo un símbolo de poder y distinción.
 

jueves, 23 de mayo de 2013

Judíos en Sobrarbe.

El pueblo judío tiene su origen en un grupo étnico descendiente de los antiguos israelitas, antiguos habitantes de Israel que profesaban la religión judía. Parece ser que el 20% de la población española tiene “genes judíos”.

En la actualidad se considera judío a todo aquel que tiene la religión judía y también a los hijos de madre judía, independientemente de que sean creyentes o no; el componente racial no es relevante. Como curiosidad reseñar que el 22% de los premios Nobel son judíos, un porcentaje elevadísimo en proporción al número de personas de esta religión, unos 15 millones de personas, mucho menos del 1% de la población mundial. Hay varias posibilidades para intentar explicar la gran cantidad de premios Nobel judíos: son más inteligentes y/o están mejor preparados y/o tienen gran influencia y poder a nivel mundial.

Los judíos llegaron a la Península Ibérica hace muchos años; es segura su presencia desde el siglo II.  En un principio tuvieron buena relación con los cristianos.

Los judíos, unos 100.000, fueron expulsados de España en el año 1492. Fue un grave error desde un punto de vista humanitario, y también desde una óptica económica y social puesto que muchos de ellos eran grandes profesionales, personas muy preparadas. En algunos casos las comunidades de destino adoptaron el idioma de los españoles como propio; ello da muestra de su prestigio.

El pasado sábado, 18 de mayo, dentro de las jornadas de La Morisma, hubo una conferencia impartida por el profesor F. Andrés Lascorz Arcas, bajo el título “Aínsa y la cultura judeo-aragonesa”. La sala del ayuntamiento de Aínsa se quedó pequeña para escuchar al profesor Lascorz. La conferencia fue muy interesante.

Los interesados en el tema de los judíos en Sobrarbe pueden consultar en Internet http://plan.aragob.es/fba.nsf
el excelente artículo que en su día escribió Manuel López: “Judíos en Sobrarbe: las comunidades medievales de Monclús y Aínsa”, Treserols, nº5, diciembre 2000, Boltaña”.
Los judíos en Aragón eran una minoría, considerados ciudadanos de segunda, sometidos al pago de altos impuestos, muy superiores al de los cristianos. Los monarcas aragoneses les tenían aprecio, por ser buenos profesionales y proporcionarles altos ingresos monetarios vía impuestos.
Los judíos, por motivos religiosos, eran más limpios que los cristianos, se lavaban más, sobre todo las mujeres. Ello les proporcionaba una menor incidencia de las enfermedades, algo que para los cristianos era sospechoso.
Entre los judíos estaba muy mal visto que un padre no llevara a su hijo a la escuela. Desde muy antiguo los judíos le dieron mucha importancia a la enseñanza, el aprender bien una profesión, saber leer, escribir, entender de números, algo que no ocurría en el ámbito cristiano.
En Sobrarbe los judíos estuvieron concentrados en Monclús http://fosilesdesobrarbe.blogspot.com.es/2011/09/monclus-despoblado-medieval.html
En Aínsa hubo una escasa población judía que ya debía estar extinta antes del año 1492.
Estos días estoy consultando documentación de Aínsa, protocolos notariales, entre los años 1471 y 1490. De momento no he encontrado referencias a los judíos en Sobrarbe, posiblemente ya no los había. Sí que he encontrados dos documentos que hablan de los judíos, uno de los de Jaca y otro de los de Naval.

Mateu Garzés, habitante en Aínsa, otorga haber recibido de los judíos y aljama de Jaca 80 sueldos jaqueses por razón de los cuales los dichos judíos y aljama le hacen cada año por el día y fiesta de San Bartolomé.


Pedro Gallán y Gracia Sanz, cónyuges, habitantes en Boltaña, venden a ¿Juren Guiyos?, mayor, judío vecino de Nabal, un huerto en la partida Arrios Biellas, término de Boltaña, el cual limita con huerto de Johan de Campodarbe y con huerto de Johan Castiello, por precio de 50 sueldos. Son testigos Gm. de Sant Bicient, barbero, y Yehoda Abnexaro, judío, habitantes en Nabal.


En el último documento observamos que los nombres y apellidos de los judíos eran muy diferentes al de los cristianos. Puede haber erratas en mi interpretación de los apellidos judíos, me resultan extraños y no estoy habituado a ellos.

jueves, 16 de mayo de 2013

Antonio Pardina y Ranzón, notario


 
Año 1800. Signo de Antonio Pardina y Ranzón, escribano del Rey nuestro Señor por todas las tierras, reinos y señoríos, vecino del lugar de Plampalacios.

jueves, 9 de mayo de 2013

Infanzonía de Felipe de Broto, alias Victorián, vecino de Guaso.


 
La ejecutoria de infanzonía de Felipe de Broto, alias Victorián, vecino de Guaso, año 1666 (375/B-12), estuvo disponible en el sistema DARA del Gobierno de Aragón. En la actualidad, por un asunto que no viene al caso, ha sido eliminada del sistema. Estoy preparando un artículo sobre la infanzonía de los Broto y me falta revisar la ejecutoria de infanzonía mencionada. Si alguien la descargó en su día de DARA y me la puede enviar por vía email (museolamata@yahoo.es) me hará un gran favor. Gracias.

14-5-2013. PEPE, DESDE BRASIL, ME HA ENVIADO LA EJECUTORIA QUE SOLICITABA. ¡MUCHAS GRACIAS!

lunes, 6 de mayo de 2013

Concejo de Betorz, año 1485.


 
En el año 1485 el concejo de Betorz estaba compuesto por al menos 10 vecinos, de las localidades de Betorz y Santa María de La Nuez. Hay pocas variaciones con respecto al año 1495; el principal cambio es la presencia del apellido Cosculluela en 1485, el cual no aparece 10 años más tarde. El cura, que no formaba parte del concejo, apellidado Melero, fue sustituido por Johan de Mediavilla (año 1495).

Concejo de Betorz, año 1485

Joan de
Vital
jurado
Monsarrat
Adrián
jurado
Pedro
Carruesco
baile (alcalde)
Domingo
Solano
 
Ramón
Carruesco
 
Joan
Vital
 
Martín
Carruesco
 
Pedro
Solano
 
Betrán de
Saliellas
 
Jaime
Cosculluela
 
Johan
Melero
Vicario