miércoles, 7 de marzo de 2012

EL LINAJE DE LOS FUMANAL


ORIGEN DEL APELLIDO.

En el s. XIV ya existía este linaje puesto que en el año 1324 Antonio Fumanal era vecino de Muro de Roda, en su barrio de Fumanal.

En el año 1495 había en Sobrarbe diversas casas cuyo dueño llevaba el apellido Fumanal. En Muro de Roda eran dos las viviendas en las que el cabeza de familia tenía este apellido. También en Charo, Mediano, Aínsa, Tierrantona y Buil había representantes. Los lugares mencionados se ubican cerca de la aldea de Fumanal, perteneciente a Muro de Roda; allí debió de surgir el linaje. Posteriormente llegó la expansión, comenzando primero por los pueblos más cercanos.

INFANZONÍA DE LOS FUMANAL

En el mes de enero del año 1324 le fue reconocida y autorizada infanzonía a ANTONIO DE FUMANAL, habitante en Muro de Roda, en su barrio de Fumanal. Se realizó una asamblea en Zaragoza presidida por Pedro de Salanova, Justicia de Aragón, el cual recibió a dos testigos. En esta reunión Antonio Fumanal, para salvar la posesión de infanzonía previamente reconocida, presentó a dos soldados que actuaron como testigos; se trataba de Antonio Pérez, vecino de Muro de Roda, y José de Mariñosa, habitante en Palo. Ambos afirmaron que dicho Antonio Fumanal era infanzón ermunio.  En el documento original se manda que a Antonio Fumanal, por ser infanzón ermunio, lo excusen de todos los servicios e impuestos de los que los infanzones de su condición son excusados.

En el año 1675 se realizó un Acto de Reconocimiento otorgado por los jurados y concejo de Muro de Roda. El promotor fue Fray Hinacio Fumanal, monje del Real Monasterio de San Victorián, sacristán de los colegiales y glerias de la villa de Graus, y domiciliado en aquélla. A Fray Ignacio Fumanal, para ciertos fines y efectos, le interesaba que quedara constancia de que era infanzón. Su abuelo era Ramón Fumanal, su padre Domingo Fumanal, y su tío Antonio Fumanal:
TABLA II. Parientes de Fray Ignacio Fumanal

Del año1685 data la Juris firma de ANTONY FUMANAL, infanzón de Muro de Roda, habitante en el barrio de Fumanal. En el documento en cuestión se afirma que Antonio Fumanal, primero de este nombre, abuelo y bisabuelo respectivamente de los firmantes, vecino que fue de Muro de Roda, en su barrio de Fumanal, por todo el tiempo de su vida hasta su muerte continuamente fue y era infanzón e hidalgo descendiente de tales por recta línea masculina. Siempre estuvo en posesión pacífica quieta y sin contradicción alguna de su infanzonía e hidalguía y gozó de los privilegios que ello conlleva, teniendo su escudo y blasón de armas en su casa.

Antonio Fumanal, primero de este nombre, de su legítimo matrimonio que contrajo con Isabel Lafarga, hubo y procreó en hijo suyo legítimo y natural a Juan Antonio Fumanal.

Juan Antonio Fumanal, segundo de este nombre, contrajo matrimonio con Margarita Arasanz y de él hubo y procreó en hijos suyos legítimos y naturales a Antonio Fumanal (3º) y a Pedro Fumanal, firmantes.

Antonio Fumanal (3º), firmante, de su matrimonio con Josepha Theresa Arasanz hubo y procreó en hijos suyos legítimos y naturales a María, Theresa, Gracia, Polonia, Isabelana y Antonio Fumanal (4º). Todos estos eran menores de 14 años en 1685.

A partir de los datos obtenidos en distintos archivos he confeccionado el árbol genealógico de los Fumanal del barrio de Fumanal, aldea de Muro de Roda, todos ellos residentes en casa Don Cozme. El nombre de la casa se originó a finales del s. XVIII o principios del XIX, y alude a Don Cosme Fumanal Bestué, dueño de la vivienda en aquellos momentos.



 TABLA III.Herederos en casa Don Cozme de la aldea de Fumanal, Muro de Roda
EXPANSIÓN DEL LINAJE.

TABLA IV. Expansión de los Fumanal por distintas localidades

Desde el barrio de Fumanal (Muro de Roda) el linaje se expandió por diversos pueblos, entre ellos Santa María de La Nuez, Olsón, Caballera, Labuerda y Asque.

En el año 1726 contrajeron matrimonio FRANCISCA CARRUESCO LÓPEZ, vecina de Santa María de La Nuez y CARLOS FUMANAL ARASANZ, de casa Don Cozme de Fumanal.

En el año 1728 contrajeron matrimonio MARÍA VILLACAMPA COSCULLUELA, de Olsón y ALEXANDRO FUMANAL ARASANZ, de casa Don Cozme de Fumanal.

En el año 1817 casaron VICENTA GÚDEL FERRER, de Caballera y COSME FUMANAL COSCULLUELA, de casa Don Cozme de Fumanal.

En el año 1854 contrajeron matrimonio JOSEFA LASCORZ AYERBE, de Labuerda y RAMÓN FUMANAL LALUEZA, de casa Don Cozme de Fumanal.

En el año 1868 casaron MARÍA MUR MURILLO, de La Corona de Muro y JOAQUÍN FUMANAL LANAO, de casa Don Cozme de Fumanal.

El apellido Fumanal estuvo en muchos núcleos de población. Es muy extenso el linaje y lleva mucho trabajo el enlazar las distintas familias.

Desde Olsón, a finales del s.XVIII, los Fumanal llegaron a Abizanda, a la actual casa Fumanal: María Latorre contrajo matrimonio con Antonio Fumanal, natural de Olsón.

Desde Abizanda una rama llegó a Jabierre de Olsón puesto que en el primer tercio del s.XIX casaron Francisca Sánchez, de Jabierre, con Antonio Fumanal, de Abizanda. En la segunda mitad del s.XIX el apellido Fumanal llegó a Troncedo, al contraer matrimonio Crisóstomo Fumanal López, de Jabierre, y Antonia Solanilla.

Hay casas llamadas Fumanal en multitud de pueblos, entre ellos Abizanda, Banastón, La Pardina de Castejón, Charo, Labuerda y Santa María de La Nuez.

ESCUDOS DE LOS FUMANAL

Todas las familias de Sobrarbe que han utilizado el escudo de los Fumanal están emparentadas, siendo su origen Muro de Roda, aldea de Fumanal. A continuación describo estos escudos:

·      Casa Don Cozme de Fumanal. Dibujo en la firma de infanzonía del año 1685.

Escudo de casulla, cuarteado: 1º en campo de plata: torreón; 2º en campo de plata, busto de rey viejo con corona; 3º en campo de plata caballero con espada hendida y las iniciales FL; 4º en campo de oro, tres palos de gules. Bordura con la inscripción: ARMAS DE LOS FUMANALES. Timbre de hidalguía empenachado y lambrequines de banderas, cañones, lanzas, flechas, tambores y timbales.

·      Casa Don Cozme de Fumanal, piedra armera.


El conjunto heráldico existente en esta casa es uno de los más bellos de Sobrarbe. Rodeando el blasón se encuentran unas piedras de arenisca bellamente trabajadas las cuales muestran motivos geométricos. El escudo parece ser de caliza blanca, “restaurado” con cemento. Es cuarteado: en cantón diestro, en jefe, busto coronado; en siniestro brazo armado con espada hendiente; en cantón diestro en punta escudete con cinco palos, en siniestro torreón. Timbre de hidalguía y lambrequines ornamentales. Bordura algo erosionada con la inscripción: ARMAS DE LOS FUMANALES. Encima del escudo hay dos plaquitas, de litología diferente al resto, en las que se lee: DON ANTONIO FUMANAL Y ARASANZ. AÑO 1736. Las piedras de la fachada están asentadas con cal; sin embargo el escudo y las dos plaquitas fueron colocados con yeso rosado que se pintó de blanco.

·      Casa Fumanal de Santa María de La Nuez.


Escudo cuarteado: 1º busto con cetro, 2º mano sosteniendo una espada, 3º cuatro palos, 4º torreón. Bordura con inscripción ilegible por la erosión y que ponía ARMAS DE LOS FUMANALES AÑO 17.. .Timbre de hidalguía siniestrado y lambrequines de rocalla (Siglo XVIII).

·      Casa Alejandro de Olsón.


Escudo cuarteado: 1º busto con cetro, 2º mano sosteniendo una espada, 3º cuatro palos, 4º torreón muy erosionado; bordura con inscripción ilegible por la erosión y que ponía ARMAS DE LOS FUMANALES, timbre de hidalguía siniestrado y lambrequines de rocalla (Siglo XVIII).

·      Casa Fumanal de Abizanda.


Escudo cuarteado y anagramado; en jefe: busto coronado con cetro y brazo armado con espada hendiente; en punta: escudete palado y torreón; en la bordura: ARMAS DE LOS FUMANALES, AÑO 1802; timbre de hidalguía y lambrequines con una cartela de rocalla en un ángulo de la parte superior, en la que se lee: DON ANTONIO FUMANAL.

·      Casa Notario de Labuerda. Escudo representado en tela.


Escudo cuarteado: 1º en campo de plata: torreón; 2º en campo de plata, busto de rey joven con corona; 3º en campo de plata caballero con espada hendida; 4º en campo de oro, tres palos de gules. Bordura con la inscripción: ARMAS DE LOS FUMANALES. Timbre de hidalguía empenachado (s.XX).


Comentarios respecto a los escudos:

El escudo más antiguo es el del dibujo existente en la firma de infanzonía, realizado  en el último tercio del s.XVII. Curiosamente, el que se colocó sobre la puerta de la misma casa, en el s.XVIII, fue modificado respecto al original, moviendo de cuartel las distintas figuras, pasando el torreón de estar en lugar preferente a ocupar el cuarto cuartel.

Todas las piedras armeras están elaboradas en caliza, siendo de mejor calidad la de Abizanda, que a su vez está mejor ejecutada y es la más moderna de todas, aunque con poca diferencia respecto a las otras. Las de Olsón y Santa María de La Nuez fueron realizadas por un cantero menos experto el cual les jugó la mala pasada de dejar siniestrado el yelmo algo que indica bastardía de sus propietarios; en este caso resulta ser una información falsa puesto que no lo eran. En todas estas piedras el rey es representado con cetro (ausente por erosión en el de casa Don Cozme), si bien carece de corona en Santa María de La Nuez y Olsón. El caballero con la espada hendida del dibujo original fue representado en las piedras con un brazo o mano sosteniendo una espada; es algo lógico puesto que la representación completa resultaba más compleja para el cantero. El tercer cuartel es palado, si bien cambia el número de palos según el escudo. La figura de la torre del cuarto cuartel también es diferente de unos escudos a otros: más sencilla en Santa María de La Nuez y más compleja en Abizanda.

El escudo de Labuerda, pintado sobre tela, es una copia del dibujo original del s.XVII, si bien hay pequeñas modificaciones, principalmente en su morfología y adornos.

El linaje de los FUMANAL tiene muchas ramas en la comarca. En el siglo XVII hubo destacadas familias infanzonas de este apellido en Banastón, Bruello y Los Molinos, si bien no tengo constancia de que usaran escudo. Aquí simplemente he tratado de enlazar la información que dispongo. Ha sido posible ubicar temporalmente y relacionar todos los escudos que conozco de los Fumanal.

viernes, 2 de marzo de 2012

Florián Dondueño, notario


Año 1593. Signo de Florián Dondueño, vecino y habitador de la villa de Bielsa, y por autoridad Real, notario público por todo el reino de Aragón.

lunes, 27 de febrero de 2012

Mujeres del Pirineo.

Portada del libro
Hoy he terminado de leer un excelente libro: “Mujeres del Pirineo. Tradición y cambio”. En él queda reflejada, de forma resumida, la historia de vida de cinco mujeres de Sobrarbe. En el prólogo, Josefina Roma nos dice que "las cinco historias son dignas de ser leídas y meditadas, y esto también se lo debemos a sus autoras que han sabido escuchar, introducir temas, pero sobre todo, respetar la personalidad de las protagonistas".
Las autoras, en sus conclusiones, afirman que sus informantes "son el testigo fiel de una generación de mujeres valientes y esforzadas, que con su trabajo, energía y dedicación, contribuyeron a construir un pedazo de la historia y la cultura de Sobrarbe y del Pirineo de la que somos herederos las generaciones actuales.  Sin duda podemos aprender mucho de esta mirada retrospectiva a nuestro pasado reciente y sobre todo, de la fuerza y vitalidad de estas mujeres que supieron labrar sin miedo su futuro, haciendo frente a todas las dificultades que encontraron en su camino".
En las cinco historias de vida hay algo en común. Todas ellas tuvieron que adaptarse a los profundos cambios acaecidos en el siglo XX y también a los dramas familiares y colectivos. En su vida experimentaron momentos felices y tristes. Murieron con la conciencia tranquila y con la satisfacción de haber hecho las cosas lo mejor que sabían. Las mujeres del siglo XX se caracterizaron por su inmensa capacidad de trabajo, y por su incondicional defensa del entorno familiar.
La sociedad actual sigue evolucionando. Ahora hay mayor riqueza económica, mucha mejor sanidad y servicios educativos, aunque personalmente creo que no todo ha sido una evolución positiva respecto al pasado. Hay menor solidaridad, más individualismo, mayor comunicación virtual y menor real. Parece como si la pobreza humanizara más a las personas. Es curioso, en este libro me han conmovido e interesado más las historias de las mujeres que a lo largo de su vida contaron con menos recursos económicos.

lunes, 20 de febrero de 2012

Escudos de los Laplana y Mur en casa Alonso de Plan.

Casa Alonso de Plan

La ventana y los escudos, el moderno del apellido Laplana.


Dintel con el escudo de los Mur
En la fachada principal de casa Alonso de Plan, en posición centrada, se halla una vieja ventana cegada por una moderna piedra armera de los Laplana que no presenta pátina de oxidación, lo que implica que es contemporánea, elaborada en arenisca calcárea. Los Laplana llegaron a Plan el año 1842, al contraer matrimonio Manuela de Rins y Lascorz, la heredera, con Manuel Laplana Bergua, de Puy de Cinca. El apellido Rins procedía de San Juan de Plan, a donde había llegado desde casa Rins de Gistaín. Casa Alonso debe su nombre a Alonso Lascorz.

El escudo de los Laplana presenta adornos y timbre de hidalguía. Es cuarteado: 1º león pasante, 2º castillo, 3º cuatro palos, 4º león pasante.

La vieja ventana es muy interesante, fechada en 1577. Posee pico conopial en el centro del dintel, lo que condiciona el escudo. En el dintel aparece tallada otra fecha: 1845, que se debió realizar en el s.XX. Lo más destacado es el escudete del dintel, de escaso relieve y del s.XVI. Presenta una muralla de cinco almenas y, sobre ella, un haz desplegado de cinco llaves. Creo que es de los MUR. Quizá esta casa perteneció a los Mur de Plan, notarios en el s.XVII.

En esta casa nació el Beato Cruz Laplana Laguna, obispo de Cuenca entre 1921 y 1936.

domingo, 19 de febrero de 2012

Matrimonio entre Joaquín Salinas Millaruelo y Vicenta Nadal Torres, año 1902


Los novios



En el año 1902 contrajeron matrimonio Joaquín Salinas Millaruelo, viudo de Carmen Durán Muzás, vecino de Escanilla y Vicenta Nadal Torres, natural de casa Francés de Bellestar, localidad próxima a Graus.


En la fotografía de grupo se ve a los novios en posición central, con los brazos entrelazados. Junto al novio, a su izquierda, está su cuñado José Bestué Arasanz, de casa Bestué de Lamata. La posición de las manos y piernas de José, junto con el puro en la boca, denotan una autoestima elevada, acorde con la posición económica de su casa. Al lado de José, sentados, están dos hombres con similar rostro, posiblemente hermanos, de manos grandes que apuntan a que eran buenos trabajadores, desde la juventud, uno de ellos tímido.


Al lado de la novia, sentados, están sus padres (supongo) con la indumentaria tradicional del s.XIX. Los abuelos tienen en brazos a sus nietos. Hay una mujer que posa su mano sobre el hombro del abuelo, lo que indica un parentesco cercano, posiblemente la hija puesto que se parece físicamente a la novia; sería hermana de la novia. Junto a la abuela, de pie y con traje oscuro, y paño sobre la cabeza, hay una mujer que sostiene vajillas, debe ser una criada-sirvienta.


Junto a José Bestué, de pie, se encuentra Joaquín Cabrero Salinas, de casa Buil de Escanilla, familiar del novio. A su izquierda está Rosa Buera Millaruelo, de Graus, hija de uno de los dos guardias civiles que hay en la foto. Se podría decir mucho más de esta fotografía...

martes, 14 de febrero de 2012

Piedra armera de los Fuertes en casa Costa de Fiscal.


Escudo partido: a la derecha cuatro palos y a la izquierda león rampante. Encima del escudo hay una inscripción parcialmente erosionada: FUERTES, habiendo desaparecido las dos primeras letras. Carece de timbre de hidalguía y adornos. Posiblemente del s. XVI.
Vista parcial de la magnífica torre de Costa en Fiscal,
muy bien restaurada externamente, respetanto el primitivo rejuntado de cal.

martes, 7 de febrero de 2012

Prehistoria e historia en la cuenca del río Susía.

En la cuenca del Susía se han encontrado utensilios de piedra que evidencian la presencia humana desde la prehistoria. En un campo de Lamata fue hallado un bifaz, que es un útil lítico grande, tallado toscamente por ambas caras. Este bifaz, realizado en cuarcita, nos permite asegurar que ya en el Paleolítico había personas viviendo en estas tierras.


Bifaz
En el Neolítico, de 6000 a 2500 años antes de Cristo (a.C.), la gente optó por una economía basada en la agricultura y la ganadería, quedando relegados a un segundo plano la caza y la pesca. Se siguió tallando el sílex e hizo su aparición el pulimento de las piedras, obteniéndose las hachas de piedra pulimentada. En esta zona son abundantes estas hachas, de dimensiones variables. Fueron realizadas principalmente a partir de basalto, roca que se puede encontrar con facilidad junto al río Cinca.
Hace más de 3000 años, en la Edad del Bronce, había gran cantidad de pequeños poblados uniformemente repartidos. Las casas eran más bien chabolas. Las personas se dedicaban a la explotación agrícola y ganadera de las inmediaciones. En la Edad del Hierro y época Ibérica siguió habiendo asentamietos.

Para triturar el grano obtenido en los campos de cereal se usaron los molinos de mano los cuales fueron evolucionando a lo largo de los siglos. En los yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce (1800-1100 a.C.) y Primera Edad de Hierro (1100-500 a.C.) son habituales los molinos de vaivén, de tipo barquiforme, obtenidos a partir de bolos de granito recogidos junto al cauce del Cinca. Dichos bolos, de 20 a 40 centímetros de diámetro, fueron trabajados por una cara, dejándola plana o cóncava. Hay molinos barquiformes que no son de granito sino de conglomerado, de granos de cuarcita. Donde hubo asentamientos de cronología ibérica (350-50 a.C.) se aprecia la coexistencia de molinos barquiformes con otros de tipo rotatorio, más evolucionados.


Volandera de molino rotatorio.

En tiempos de los romanos se crearon nuevos asentamientos, en zonas llanas, dentro de las tierras de cultivo. Por lo hallado en los yacimientos encontrados, se deduce que su economía era saneada e incluso compraban cerámica de lujo, de importación.

En la primera mitad del siglo XI hubo una nítida confrontación entre el mundo cristiano y musulmán que condujo a la inseguridad. En la zona se crearon poblados cristianos ligados a recintos fortificados: Olsón, Escanilla, Samitier, Latorre, Castejón, Arcusa y Erípol.

En la Edad Media ya existían todos los pequeños pueblos que hay en la actualidad y también hubo otros asentamientos menores que acabaron desapareciendo en el transcurso de los siglos. En el s.XV las viviendas eran muy pequeñas y sencillas; con el paso del tiempo se fueron agrandando. En el año 1495 había más de 110 casas habitadas en la cuenca del Susía. Este número experimentó un apreciable incremento a lo largo del s.XVI.

Torre en Samitier, s.XVI.

El s.XVI supuso una etapa de progreso que favoreció la realización de destacadas obras como las iglesias de Olsón y Castejón. Algunas familias poseían una importante cantidad de dinero que invirtieron en buena medida en construir grandes casas que dieran muestra de su poderío; en esta época se levantaron casas torreadas como las de Juste de Arcusa y Villellas de Mondot; un poco posterior es la de Mora de Escanilla. En la planta baja de muchas casas acomodadas se construyeron diversas estancias abovedadas. Algunas ventanas bellamente trabajadas también son de esta época. En cuanto a escudos, hay pocos que hayan llegado a nuestros días puesto que el de Juste de Arcusa fue vendido y el de Villellas de Mondot también fue quitado de su emplazamiento original; queda un ejemplar en Lamata perteneciente a los Torres. Del siglo XVII es el escudo de los Olibera situado sobre la puerta de casa Mora de Escanilla y el de los Climent - Clemente de Lamata. El progreso y riqueza de unos tuvo como contrapartida el endeudamiento de muchas casas que a la larga provocó la quiebra y venta de algunas de ellas. En el s.XVII la crisis alcanzó un nivel considerable y gradualmente fue en descenso el número de viviendas habitadas.

En el s.XVIII, sobre todo en su segunda mitad, se advierte una mejora en la economía que propició un incremento de la población. Esta etapa de progreso influyó en las viviendas. Las casas incrementaron sus dimensiones y algunas se vieron adornadas por bellas ventanas, destacando las de Périz de Jabierre (1788) y Arasanz de Lamata (1793); en ellas se mezclan símbolos cristianos y paganos. Otra característica importante de este siglo es la proliferación de escudos, pertenecientes a diversos linajes: Fumanal de Olsón, Villacampa de Mondot, Coronas de Jabierre (en dos casas, una desaparecida), Pardina de Olsón, Plana de Samitier, Sarrablo de Castejón etc.

Casa Périz de Jabierre. Puerta y ventana realizadas en el s.XVIII.

Esta mejora persistió a lo largo del s.XIX, lo que originó una sobrepoblación de la cuenca, habiendo en el año 1863, 203 casas habitadas y unas 1400 personas. Continuó el engrandecimiento de las casas, tanto en longitud como en altura y se pusieron de moda los balcones, y el arco rebajado en la entrada principal de las viviendas.

Portada en Olsón, del s.XIX.
En la primera mitad del s.XX hubo una ligera reducción en la población. Paulatinamente la mayor parte de las casas se vieron sumidas en la precariedad económica. En la segunda mitad del s.XX se experimentaron profundos y radicales cambios que ocasionaron en el último tercio una importante mejora económica y a su vez una grave crisis demográfica que provocó una drástica reducción de la población. Los avatares de la centuria se vieron reflejados en las casas; la principal variación se produjo en la cocina, tendiendo a desaparecer los antiguos hogares y las emblemáticas chimeneas. Se impuso lo práctico y fueron escasas las florituras y adornos. Ahora, a principios del siglo XXI, de nuevo se da importancia a la belleza estética; la población se va concienciando de las peculiaridades de su arquitectura popular y tiende a emular sus singularidades. Buena muestra de ello son las nuevas chimeneas cilíndricas y troncocónicas, realizadas en toba calcárea. Estamos en una etapa de prosperidad y florecimiento cultural que se ve ensombrecida por la escasez de población. Es una paradoja que sea en el momento de mayor bienestar y mayores comodidades cuando la zona presenta un menor número de casas habitadas de forma permanente.


Adorno en una vieja alcoba. Casa Larriero de Olsón.

martes, 31 de enero de 2012

El gobernador civil de Huesca en Olsón, año 1952

El gobernador civil de Huesca y jefe provincial del Movimiento, Ernesto Gil Sastre, en Olsón, a caballo y con un cigarro en la boca. En la pancarta se lee: "Olsón y Aldeas saludan al Excmo. Sor. Gobernador"



Cantando el "cara al sol" en la entrada a la iglesia de Olsón.

El gobernador civil y Mosén Tomás Lorés se saludan.
Las tres últimas fotografías han sido enviadas por Francisco Talón (gracias).

Nota aclaratoria: El autor de este blog declina realizar cualquier comentario político. Las fotos tienen un gran interés histórico, independiente de la ideología de cada uno.

sábado, 28 de enero de 2012

Hoz de Barbastro

Hoz de Barbastro fue el segundo pueblo que visité con motivo de ver localidades en las que tengo antepasados y que no son de Sobrarbe. En concreto me interesaba ver las casas relacionadas con los apellidos Almazor, Buera, Fierro, Olivera y Millaruelo. Después de realizar las oportunas investigaciones, he constatado que estos apellidos estuvieron emparentados en siglos pasados, e incluso tuvieron que solicitar dispensas matrimoniales. En 1722 los Bistué de casa Baile de Troncedo emparentaron con los Millaruelo de Hoz. Previamente, en 1633, los Millaruelo habían enlazado con los Almazor de Hoz. Los Olivera de Hoz emparentaron en 1702 con los La Plana de Puy de Cinca, y desde allí, algunos de sus descendientes, llegaron a Sobrarbe. Los Fierro de Hoz llegaron a la actual casa Fierro de Mipanas en 1667, al emparentar con los Marzal. Previamente, en 1595, los Fierro habían enlazado con los Buera de Hoz.
Amplísimas panorámicas desde Hoz. La ubicación del pueblo es estratégica.

Vista parcial de Hoz, desde el barrio de la iglesia.

Casa Almazor. Junto a ella, a continuación, está casa Olivera, pintada de blanco.

Piedra armera de los Almazor-Lasala-Castán en casa Almazor. Posiblemente del s.XIX.

Casa Millaruelo.

Vista parcial de la entrada a casa Millaruelo.

Dibujo del escudo de los Millaruelo que figura en su proceso de infanzonía.

Magnífico llamador en casa Fustero.





jueves, 19 de enero de 2012

García La Cadena, notario.


Año 1570. Signo de García La Cadena, habitante en la villa de Broto y notario público por todas las tierras y señoríos de Su Majestad.

viernes, 13 de enero de 2012

El patrimonio inmaterial



De romería a San Benito, años 60 del s.XX. El cura es Aurelio Campo Espiérrez, fallecido el año pasado. Me parece que llegó a esta zona en el año 1967.
 
Juventudes de Olsón al lado de la ermita de San Benito. Años 60 del s.XX.


En nuestra vida son importantes los recuerdos. Una parte de ellos nos vienen a la mente al ver objetos: fotografías, libros, ropa etc. Cuidamos ésos objetos, entre otras razones, porque les tenemos afecto y en cierto modo explican cómo somos.

Las ideas, costumbres y conocimientos que nos han ido transmitiendo nuestros antepasados también nos generan recuerdos; estamos hablando del denominado patrimonio inmaterial.

El patrimonio inmaterial nos aporta información de los que nos precedieron, de cómo pensaban, qué inquietudes tenían, cuál era su filosofía de vida. Los refranes y frases hechas forman parte de ese patrimonio. Seguidamente se expone un pequeño conjunto de ellos, referentes a la agricultura y meteorología; en algunos se realiza una pequeña explicación, colocada entre paréntesis.

• Agua de Marzo, toda en un capazo. (No conviene que llueva mucho en este mes porque si lo hace en abundancia salen muchas hierbas malas en los sembrados).
• Agua de Marzo, toda en un batilazo. (Un batilazo es un chaparrón de corta duración).
• Agua por San Juan, quita vino y no da pan.
• Aire que almuerza, merienda y cena, dura una quincena. (Si el viento dura un día completo, es fácil que siga actuando en las jornadas próximas).
• Año de mucho, víspera de nada. (A un año de cosecha abundante le suele suceder otro de escasez).
• Arco iris por la tarde, aire. (Es probable que al día siguiente haya viento).
• Come tranquilo que no hay que ir a segar.
• Cuando aquí nieva, qué será en Yeba.
• De todos los Santos a Navidad, hace frío de verdad.
• El buey viejo ranca la bolomaga. (La bolomaga es una planta que tiene unas raíces profundas).
• El que coge las olivas antes de Navidad deja el aceite en el olivar.
• En casa empeñada, nunca buena añada.
• En enero reniega el ajero.
• En el tiempo del cuculo, por la mañana blando y por la tarde duro. (Son fechas en que el día es muy largo y hace calor; por tanto, aunque llueva por la mañana, por la tarde la tierra ya está otra vez dura).
• En febrero busca la sombra el perro, y en marzo el perro y su amo.
• Ha caído un nebuscón. (Poca nieve).
• Ha caído un plomazo. (Mucha nieve).
• Hasta que no se hielan tres veces los barrancos, no se puede decir que haya pasado el invierno.
• La luna de octubre otras siete descubre. (Se puede saber el tiempo de los meses venideros en función de lo observado en octubre).
• Lo fiemo y lo Rey de lejos s´en bei. (Los campos bien abonados se distinguen desde lejos, lo mismo que un rey con su séquito).
• Lo que el sol mata, el agua lo rescata. (La lluvia puede salvar una cosecha que agoniza por la sequía).
• Me he entruchau hasta las orejas.
• No hay peor vecina que la nieve marcelina. (La nieve en marzo dura muy poco tiempo).
• No hay trigo sin porguesa.
• Nunca más trigo que en trillera.
• Pan sequed y vino agried mantienen la casa en pie. (Se consume menos y hay más ahorro).
• Pan tierno y leña verde, la casa pierde. (Se gasta más pan si es tierno. La leña verde no da calor).
• Para los Reis tonto es el que no lo coneis. (Los días son más largos que a finales de diciembre).
• Para San Andrés, nieve en los pies.
• Para San Antón de enero anda una hora más el arriero.
• Para San Antón de enero cada oveja con su cordero.
• Para San Antón de enero, mitad pajar, mitad granero y el tocino entero.
• Para San Antón, la boira a un rincón.
• Para San Antón, la boira pierde su reputación.
• Para Todos los Santos, nieve en los altos.
• Por la mañana galbana
al mediodía calor,
por la tarde los mosquitos
¡no quiero ser labrador!.
• Por mucho pan nunca mal año.
• Puerto claro y sierra oscura, agua segura. (Si las nubes vienen del sur es fácil que llueva).
• Quien coge las olivas para enero, llega el pájaro y se queda sin aceite, sin olivas y sin dinero.
• Quien el agua atura, vino, aceite y grano mesura. (Hay mayor producción en los campos si no se desaprovecha el agua de las tormentas).
• Si las cortas las podas y si las quemas las fiemas. (Dicho referente a las barzas-zarzas).
• Trigo de un surco, trigo de un furco. (Si en un campo se realiza poca labor lo normal es que la futura cosecha sea escasa).


Es necesario preservar el patrimonio inmaterial puesto que forma parte de nosotros, de nuestra identidad. La vida y pensamientos que tenemos serían otros si nos hubiéramos criado dentro de otra cultura.

sábado, 7 de enero de 2012

La Santa Misión, Lamata 1958.

En el año 1958 estuvo un misionero por estas tierras. Su labor consistió en dirigir unas jornadas espirituales denominadas “Santa Misión”. Desconozco los resultados que dieron estas jornadas desde una óptica religiosa. Desde un punto de vista histórico han resultado muy interesantes puesto que quedaron retratados la mayor parte de los pobladores de varias localidades de Sobrarbe. Dispongo de fotografías de Escanilla, Lamata y Olsón. Hoy muestro la de Lamata:


Reverso de la fotografía. Santa Misión. Lamata, 17 a 20 de IV-1958

miércoles, 4 de enero de 2012

Escudo de los Berroy en La Capana (Sª Mª de Buil)


Dentro de la iglesia de La Capana, en el techo de la bóveda, se halla pintado un conjunto heráldico que creo es del apellido Berroy. Escudo con cabecera bicóncava y base apuntada. Cuarteado: 1º en campo azur, león rampante que mira a la izquierda, a un montículo de ondas; 2º y 3º en campo de gules, dos torres de plata, almenadas; 4º en campo azur, león rampante que mira a la derecha, estando a su espalda un montículo de ondas. En el centro del escudo hay una torre almenada, de plata. Timbre de hidalguía siniestrado y empenachado. Presencia de abundantes adornos. S.XVIII.
Los entendidos en heráldica del apellido Berroy dirán que en este escudo falta un elemento importante, el águila con las alas desplegadas. Tienen razón, el pintor elaboró un conjunto heráldico peculiar, incluso cometió el gran error de colocar el timbre de hidalguía siniestrado, algo que indica bastardía. Consciente de que faltaba el águila, elaboró otra pintura, también en el techo de la bóveda; en ella el elemento principal es un águila con las alas desplegadas que mira hacia  el altar y porta un pan en el pico. Ver fotografía:

viernes, 30 de diciembre de 2011

INFANZONÍA DE LOS ALLUÉ DE ASÍN DE BROTO

Dibujo del escudo de los Allué que aparece en su ejecutoria de infanzonía del año 1773


A mediados del s. XVII, Úrbez de Allué, que tenía la consideración de infanzón, vivía en el lugar de Asín de Broto. Úrbez contrajo matrimonio el año 1651 con Nastasia Viñuales, vecina que era de Borrastre. Años más tarde, en 1688, Úrbez y Nastasia hicieron testamento y dispusieron que sus cuerpos fueran enterrados “en eclesiásticas sepulturas que su casa tiene en el cementerio de la iglesia parroquial del lugar de Asín”. Para cada uno de ellos habría de celebrarse un trenteno mayor de misas (30) y otro menor (15), más 20 misas en otros conceptos (7 de gozos, 5 de llagas, 3 de La Santísima Trinidad etc.). El heredero de la casa también estaba obligado a comprarles sendas bulas de difuntos y a dar tres sueldos por cada uno de ellos para la redención de “cristianos cautivos”. Además, Nastasia quiso que su sobrino cura celebrara por ella otras 30 misas, pagándole 2 sueldos por cada misa. Nombraron heredero universal de sus bienes a su hijo Pedro de Allué.

Pedro de Allué y Viñuales, nacido en 1659, contrajo matrimonio con Ana María Bandrés, de Linás de Broto. De este matrimonio hubo tres hijos: Pedro, Domingo y Pedro José. Al fallecer Ana María Bandrés, Pedro de Allué y Viñuales, en 1697, contrajo segundas nupcias con Ana Isabel López y Laliena, nacida en una casa de infanzones de Bergua. Ana Isabel aportó al matrimonio, en concepto de dote, 1800 sueldos jaqueses, una taza de plata, un lecho de ropa honesto y un arca de pino con su cerradura. En la capitulación matrimonial se dispuso que el futuro heredero de la casa habría de ser necesariamente uno de los tres hijos nacidos en el primer matrimonio.

Fue nombrado heredero Domingo de Allué y Bandrés, nacido en 1687 y casado en 1718 con “Theresa” de Allué, nacida en Otal. Teresa aportó al matrimonio 2000 sueldos jaqueses, una taza de plata, cama de ropa y arca de pino con su cerradura. Todo ello quedó reflejado en un acto notarial en el que actuaron como testigos Mosén Francisco Bandrés y Abarca, rector de Asín y Mosén Pedro de Allué, rector del lugar de Basarán. Domingo y Teresa designaron heredero de la casa a su hijo Pascual de Allué y Allué.

Pascual de Allué, nacido en 1725, contrajo matrimonio en 1750 con Isabel Sesé y Viu, natural de Oto. La boda se realizó en Oto, oficiando la misa el Dr. D. Juan Viu, presbítero, vecino de la villa de Torla, con la autorización de Mosén Miguel Puyuelo, vicario de Oto. Fueron testigos del enlace Mosén Simón Rivera y Mosén Juan Sesé, racioneros. El que oficiara la boda Juan Viu se debe a que la madre de la novia era Isabel de Viu, nacida en Torla. Los Allué de casa Cabalero de Asín estaban emparentados con casas en las que abundaban los clérigos, señal de su buen nivel económico que les posibilitaba que algunos de los hijos pudieran estudiar y luego trabajar como curas en los pueblos del valle. Isabel Sesé aportó al matrimonio, en concepto de dote, 250 libras jaquesas (5000 sueldos), vestidos y jocalias al uso y costumbre de Oto, cama de ropa y arca de pino con su cerradura y llave.


Del matrimonio entre Pascual de Allué e Isabel Sesé nacieron seis hijos varones: Joseph (1753), Pascual (1754), Antonio (1766), Miguel (1768), Benito (1770) y Pedro (1772). Todos ellos, en el año 1773, emprendieron una demanda ante la Real Audiencia de Aragón “sobre la inclusión de su infanzonía”.

Pascual de Allué alegó que “desde tiempo inmemorial y antiquísimo, de cuyo principio no ha habido ni hay memoria de hombres en contrario hasta ahora y de presente sucesiva y continuamente ha existido y existe un casal o palacio de notorios hidalgos del renombre y apellido de Allué, de antiquísima fábrica muy suntuoso y elevado, con algunos baluartes en la parte superior, distribuidos para la defensa, con su muro fuerte que la circunda, y dentro de él una plaza con su jardín y en las puertas principales y piedra angular de ellas, han estado y se hallan grabadas las armas de la referida familia, y lo mismo dentro de dicho palacio, pintadas en cuadro muy antiguo, cuyo edificio ha sido y es el mayor y más suntuoso y elevado de todos los que se han conocido en este pueblo. Dicho casal limita con la plaza principal, campo de Benito Marco y casas de Domingo Doaso. Los dueños y poseedores de él, sus ascendientes y descendientes por recta línea masculina en todo el expresado tiempo han sido y son tenidos, tratados y reputados en dicho lugar por hidalgos notorios de sangre y naturaleza, y descendientes de tales casa y solar conocido. Siempre fueron considerados hidalgos, tratados como tales, disfrutando de todos los privilegios de los infanzones”. “Pascual de Allué y su familia han sido y son patrones de una capellanía instituida en la iglesia de Asín, en la capilla de San Miguel. En la misma iglesia, frente al altar mayor, próximo al presbiterio, han tenido y tienen dos sepulturas en donde se han enterrado y entierran los señores y poseedores de dicho casal o palacio”. Así mismo, Pascual dijo que las familias de su esposa, de su madre, abuela y bisabuela por vía paterna, eran “distinguidas y de hidalgos notorios de palabra y por escrito”. Cuatro testigos corroboraron estas afirmaciones. Actuaron de testigos Pedro Sampietro, labrador, natural y vecino de Asín, de 66 años; Antonio Duaso labrador, natural y vecino de Berroy, de 64 años; Juan Villacampa, labrador, natural y vecino de Asín, de 70 años y Miguel Buysán, natural y vecino de Asín, de 59 años.

Pascual de Allué aportó documentos para probar lo que decía, entre ellos partidas de diversos libros parroquiales y copias de protocolos notariales. El día 14 de diciembre del año 1773, en la ciudad de Zaragoza, se dictó la sentencia del proceso: “Debemos declarar y declaramos que Pascual de Allué y Allué, y sus hijos Joseph, Pascual, Antonio, Miguel, Benito y Pedro de Allué y Sessé, como descendientes del Casal del Apellido Allué del lugar de Asín, han sido y son infanzones de sangre y naturaleza y como a tales se les han debido y deben guardar las exenciones que a los demás hidalgos de este reino. Diose la ejecutoria y pagó los derechos de ella y las costas causadas”. De todos los hermanos que obtuvieron firma de infanzonía, el que ocupó cargos más relevantes fue Antonio de Allué y Sesé: Catedrático de filosofía y teología en la Universidad de Huesca, Limosnero Mayor de S.M., Confesor de la reina María Isabel de Braganza, Obispo de Gerona, Arzobispo de Burgos, Vicario General de los Ejércitos y de la Armada y Patriarca de las Indias Occidentales (1820–1842), falleciendo en Toledo. Fue condecorado con la Gran Cruz de la Orden de Carlos III y de Isabel la Católica, además de la de San Genaro, que le fue otorgada por el rey de Nápoles. Su hermano Miguel fue coronel de los RR. Ejércitos y contrajo matrimonio con María Teresa Jover y Godia, fijando su residencia en Candasnos. Su hermano Joseph fue a vivir a Bandaliés, donde contrajo matrimonio, colocando su escudo de armas en la fachada de la casa de su esposa. La casa de Asín de Broto, casa Cabalero, la heredó Pascual de Allué y Sesé, el segundo de los seis hermanos.

Casa Cabalero de Asín de Broto

En siglos pasados la sociedad era muy machista; las mujeres estaban poco consideradas y no se les dejaba estudiar una carrera. Ellas podían hacer uso de su infanzonía, pero sus hijos no la heredaban por vía materna. Ello explica que en el proceso de infanzonía sólo se nombren los hijos varones, quedando ignoradas las hijas. La principal motivación para investigar este linaje radica en mi interés por saber de los antepasados de una mujer, precisamente hermana de los seis hermanos arriba nombrados. Se trata de Francisca de Allué y Sesé, casada el año 1785 con Martín de Lisa y Maza de Lizana, heredero de su casa natal en Banastón. Francisca es una de mis antepasadas, concretamente abuela en sexto grado. Con la excusa de las investigaciones genealógicas familiares también se va aprendiendo algo de historia y se rescata del olvido a personas que tuvieron una vida tan interesante como desconocida.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Francisco Antonio de Lascorz y Bielsa, notario.


Año 1762. Signo de Francisco Antonio de Lascorz y Bielsa, infanzón y vecino del lugar de Labuerda, notario público por todas las tierras y señoríos de su Majestad.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Familia de casa Lueza de Mipanas, año 1899.


El matrimonio “viejo” (abuelos) aparece sentado a nuestra izquierda y está formado por Joaquín Laplana Lascorz (nacido en 1839) y Ángela Lalueza Fumanal (1847). Junto a ellos, sentados, están los jóvenes, el matrimonio integrado por Bienvenido Laplana Lalueza (1871) y Carmen Salinas Bestué (1876). A su lado se encuentran sus tres primeros hijos: Bienvenido (1895), José María (1897) y Carmen (1899). Arriba, de pie, dos hermanos del joven heredero: Ángel (1885) y Asunción Laplana Lalueza (1887).

Joaquín Laplana Lascorz nació en casa Lisa de Banastón y era hijo de Antonio Laplana Lisa y de Joaquina Lascorz Ayerbe. Su madre nació en casa Notario de Labuerda.
Recordatorio de Joaquín Laplana Lascorz, año 1906.

 Ángela Lalueza Fumanal era la heredera de casa Lueza, hija de Miguel Lalueza Santaliestra y Manuela Fumanal Arasanz, su madre nacida en casa Fumanal de Abizanda. Carmen Salinas Bestué, esposa de Bienvenido Laplana Lalueza, nació en casa Miquel de Panillo, siendo su madre de casa Trujano de Puy de Cinca.

martes, 13 de diciembre de 2011

La pastoreta de Laspuña.


"El mesmo año de 1815 afirmé una chica de La Espuña, de casa Callao, para el ganado, y le doy ropa que es como sigue:

Basquiña de filareta azul, jubón y el justillo, dos camisas, delantal de lana de casa, un par de medias, un par de calcetas, un pañuelo de 10 reales de vellón, y calcero o zuecas para el monte hasta fin de junio y abarcas de ahí en adelante hasta San Miguel.

Ésta se enfermó, estuvo 8 días en casa sin guardar el ganado y pasados dichos días se fue a su casa, y dos días después bajó una sobrina por ella. Está pagada y repagada".

Leyendo el texto que aparece en la fotografía se da uno cuenta de lo poco remunerada y considerada que era la actividad de las jóvenes pastoras que iban a trabajar a otra casa. Parece ser que los "amos de las casas" consideraban buen salario dar a la pastora ropa y manutención. El texto está extraído de un libro de cuentas del s.XIX, perteneciente a una casa acomodada del Biello Sobrarbe. Es interesante la información que aporta sobre la ropa y calzado que se utilizaba.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Una fotografía espectacular.


Foto: Archivo del CEDAS (Abizanda).

Esta fotografía, realizada hace unos 100 años, aporta mucha información sobre nuestros antepasados. Posiblemente sean vecinos de Abizanda; iré a este pueblo a indagar. Si alguien quiere aportar información, puede contactar conmigo. Gracias. Para ver la foto con más nitidez, hacer clic sobre ella.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Piedra armera de los Campo en casa La Pardina (El Soto).


Escudo ubicado en la clave de una puerta dovelada que da acceso a la casa. Es cuartelado: 1º y 4º, espada esgrimida, moviente del flanco siniestro; 2º y 3º, enrejado.
El escudo presenta adornos, principalmente en su base, donde se encuentra la cara de un “ángel” que muestra las alas desplegadas. El rostro en cuestión se complementa con cinco bolas sobre su cabeza y cinco “pétalos” bajo su cara (s.XVII).