lunes, 28 de diciembre de 2015

Los LAS CORZ o LASCORZ en Labuerda

El apellido Las Corz se documenta en Labuerda desde época medieval. En el año 1469 Bertholomeu de Las Corz era vecino de Labuerda, aldea de Aínsa. En 1484 Bertolomeu de Las Corz era cabeza de familia en Labuerda, y en 1525 Joan de Las Corz era vecino de Labuerda. En torno al año 1570 había dos cabezas de familia en Labuerda que se llamaban igual: Joan de Las Corz. No sé si eran parientes; quizá pudieron tener un mismo abuelo paterno, pero esto es una mera suposición que quizá se pueda resolver en un futuro, cuando aparezca nueva documentación. Lo que sí es seguro que emparentaron al casar con dos hermanas apellidadas Sarbisé. Los Sarbisé de Labuerda estuvieron relacionados con casas destacadas del entorno, era una familia acomodada, lo mismo que las familias de los Las Corz.  Mn. Miguel Sarbisé, que fue canónigo de la Catedral de Barbastro, era tío de las hermanas Sarbisé.

Joan de Las Corz, labrador, contrajo matrimonio con Catalina Sarbisé, y Joan de Las Corz, alias Blanco, casó con María Sarbisé. Del último matrimonio mencionado nacieron al menos cuatro hijos varones que casaron en Labuerda, contribuyendo notablemente en la expansión del apellido en la localidad. Los hijos fueron:

·      Juan de Las Corz y Sarbisé, alias Blanco, que casó con Gracia Lo Cuello.

·      Bartholomé Las Corz y Sarbisé, alias Arcas, casado con Esperanza Lo Pueyo.

·      Domingo Las Corz y Sarbisé, casado con María La Forga.

·      Sebastián Las Corz y Sarbisé, casado con Ana Sasé.

De estos matrimonios hubo descendencia femenina. Me consta la presencia de descendencia masculina en al menos uno de ellos.

A finales del siglo XVI había al menos cuatro propietarios en Labuerda apellidados Lascorz: Joan de Las Corz (agricultor), Bartolomé de Las Corz (alias Arcas), Joan de Las Corz (alias Blanco, hermano de Bartolomé) y Domingo Las Corz, hermano de Bartolomé.
 

 
CASA NOTARIO DE LABUERDA

La documentación consultada hasta ahora no me permite aclarar el origen de esta familia. He intentado coordinar todos los datos y casar todas las “piezas” que dispongo del “puzle”, si bien faltan piezas y, por tanto, los siglos XVI y XVII se siguen resistiendo.

El dato más antiguo asignable a esta casa es que en torno al año 1570 vivía Joan de Las Corz, labrador, que casó con Catalina Sarbisé Pintado, de Labuerda. Su hijo Juan de Las Corz y Sarbisé contrajo matrimonio con Domenecha Dondueño, a los que les sucedió en la herencia de la casa su hijo Juan de Las Corz y Dondueño, notario, el primer notario conocido en la familia. Estos herederos tuvieron varias hermanas, que fueron a vivir a casas de buen nivel económico:

·      María de Las Corz y Sarbisé casó con Juan Cosculluela, residiendo en Charo.

·      Lucía Lascorz contrajo matrimonio en 1637 con Pedro Fumanal, de Los Molinos.

·      María de Las Corz y Dondueño casó con Victorián Pérez, de Puyarruego.

·      Catalina de Las Corz y Dondueño contrajo matrimonio con Juan Carrera, de Labuerda.

Juan de Lascorz o Las Corz, el primer notario conocido
 
 
Tuvo una larga vida de actividad notarial. Ya ejercía el oficio en el año 1613 y seguía realizándolo en 1645. He obtenido en diversos archivos firmas notariales de él, que datan entre los años 1614 y 1635. En 1614 firmó como Joan de Lascorz, “habitante en el lugar de La Buerda, notario por todas las tierras del Rey Phelipe”. Entre 1617 y 1625 firmó como Juan de Lascorz, y desde el año 1626 al 1635 firmó habitualmente como Juan de Las Corz. Es curioso que en los primeros años escribiera Lascorz, para luego preferir Las Corz. Lo que no cambió es lo de “habitante en el lugar de La Buerda-Labuerda” (escribió el nombre del pueblo de las dos maneras, primero La Buerda y después, a partir de 1626 o un poco antes, Labuerda).

Parece ser que Juan de Lascorz contrajo matrimonio al menos dos veces, una con Lucía Carrera que probablemente era nacida en Labuerda. Su sobrino Sebastián Carrera ejerció como notario en Labuerda. Juan de Lascorz casó en 1626 con Mariana Pérez, natural de Aluján, barrio de Muro de Roda, nacida en una familia de notarios, hija de un Comisario del Santo Oficio. La novia aportó al matrimonio 8000 sueldos jaqueses más ajuar. Era habitual que los notarios estuvieran emparentados entre ellos; lo mismo ocurría con los Comisarios del Santo Oficio.

En el año 1640 tuvo lugar el “Acto público de reconocimiento (de infanzonía) otorgado por los jurados y concejo del lugar de San Vicente y La Buerda en favor de Juan de Las Corz, infançón, vecino del lugar de La Buerda”. El magnífico Juan de Las Corz, notario real, natural y habitante en San Vicente y La Buerda, era hijo legítimo de los difuntos Juan de Las Corz, infanzón, y Domenecha Dondueño, cónyuges domiciliados que fueron en el lugar de La Buerda, y como hijo y descendiente de ellos “hayáis sido y seáis infançón e hijo dalgo notorio y conocido por tal por recta línea masculina y como tal vos y vuestros abuelos y padres respective cada uno en sus tiempos hayáis gozado y gocéis de vuestra infançonía e ingenuidad y limpieza como los demás infançones…”. En ese mismo año había otras dos casas de Labuerda en las que el cabeza de familia se apellidaba Las Corz: casa de Jusepe Las Corz y casa Sebastián de Las Corz.

En 1642 Juan de Las Corz, notario, obtuvo firma de infanzonía en la Real Audiencia de Aragón. En el año 1644 se inició un proceso criminal, promovido por el lugar de Labuerda, contra Juan de Las Corz, notario y Familiar de la Inquisición, domiciliado en Labuerda. El concejo de Labuerda decidió emprender acciones legales contra el citado Juan “para evitar los modos y grandes inquietudes que causa en el lugar”. Los cargos se presentaron ante el Tribunal de la Inquisición en Zaragoza. Esto terminó de tensar las ya malas relaciones entre el acusado y la mayor parte de los vecinos de Labuerda.

Para ver si eran ciertas las acusaciones fueron llamados 21 testigos que declararon bajo secreto. El licenciado Mn. Jusepe Broto, rector de Guaso y comisario del Santo Oficio de la Inquisición de Aragón, llevó las riendas del proceso y se encargó de tomar declaraciones. El notario Antonio Sessé, habitante en Laspuña, reflejó documentalmente lo dicho por los testigos.

El principal acusador fue Sebastián Carrera, de 52 años, notario real, que actuó en calidad de procurador y síndico de los jurados y concejo de Labuerda, curiosamente sobrino del acusado Juan de Las Corz. Sebastián Carrera falleció en el año 1655.

Juan de Las Corz, notario, tenía una edad que podríamos llamar avanzada. Sus muchos años de actividad como notario y Comisario del Santo Oficio hicieron que fuera muy rico y poderoso, lo que le proporcionó envidias y enemistades. Además, debía tener un carácter fuerte que se fue incrementando con los años. Llevaba en el pecho una cruz que era la insignia de Familiar del Santo Oficio. También portaba ceñida una espada. Estaba enfadado con el concejo de Labuerda por haberle revocado “la administración de la concordia y recepción de sus rentas”, hasta el punto que un testigo afirmó que oyó decir al acusado, dirigiéndose a un tal Juan Buil: “Vení acá Royo, que vos también sois de la sinagoga que habéis votado contra mí”, amenazándolo de muerte.

En su declaración, la mayor parte de los testigos hablaron mal de Juan de Las Corz, acusándolo de:

·      Vejaciones, tanto al consejo del lugar como a distintos particulares. El acusado procuraba vengarse de los que le agraviaban.

·      Altivo, de fuerte condición, terrible, soberbio (“el hombre más soberbio de España”) y  amigo de pleitos.

·      Tener atemorizados a los vecinos. Atropello hacia todos, especialmente “desde hace diez años”.

·      Excesos en el término del lugar de Escalona contra algunos vecinos de Labuerda, donde el acusado fue durante muchos años procurador y administrador de la justicia a instancia del Señor de Escalona. “Le dijo a Antonio Puço, mayor en días, y a Viturián de Allué, vecinos de Labuerda, en presencia de Mn. Pedro Laforga, Pedro Buil de San Vicente y otros de Labuerda, con amenazas y saña que los había de prender en la cárcel y amansarlos y hacerles abajar aquellos cujones que tenían”. Hizo prender en el término de Escalona a un vecino de Labuerda llamado Matías Arnal; lo puso en la cárcel, acusado del robo de vino en Labuerda.

·      Mal trato al rector de Labuerda y a otros clérigos. Despectivo con el mosén del lugar “por no haberle dado su escolano incienso a bispras”. Amenazas al rector del pueblo por sus palabras en un sermón, las cuales el acusado interpretó que podían ser perseguibles por ser constitutivas de sacrilegio. También discrepancias en cuanto al protocolo en actos públicos.

·      Pretensión de someter al pueblo y tratarlos como vasallos, mediante la compra de préstamos que el concejo de Labuerda debía a diversos ricos propietarios residentes en otros pueblos. Eran préstamos de difícil cobro por estar muy endeudado el concejo. Como el concejo no podría hacer frente a tanta deuda, el acusado pretendía convertir Labuerda en un Señorío, siendo él el Señor. Este asunto debió ser el que desencadenó que los vecinos de Labuerda fueran a Zaragoza y acusaran a Juan de Las Corz ante el Tribunal de La Inquisición.

·      No dar cuentas de la concordia, siendo administrador de ella desde el año 1636, y teniendo la obligación de darlas.

·      Quebrantar las ordinaciones del concejo en cuanto a hierbas y otros.

·      Hacer prender en Aínsa a Sebastián Carrera, notario, vecino de Labuerda, sobrino del acusado, por impago de deudas del concejo de Labuerda.

Hubo varios testigos que hablaron bien del acusado y lo defendieron, por ejemplo Mosén Antonio Las Corz, presbítero, habitante en Labuerda, de 65 años, indicó que el acusado “es de buena fama y costumbres, quieto y sosegado, aunque algunas veces lo he visto enojado con algunas personas y luego se ha aplacado”. El magnífico Pedro Buyl, labrador, vecino de San Vicente, de 68 años, dijo que “conoce al acusado desde hace más de 40 años y lo tiene por hombre de bien y buen cristiano”. Juan Sierra, fustero (carpintero), vecino de la villa de Aínsa, de 40 años, afirmó que “Juan de Lascorz ha sido y es familiar del Santo Oficio de la Inquisición por haberlo visto con la insignia de tal, de muchos años a esta parte, y que es hombre de bien, buen cristiano, temeroso de Dios y caritativo, dando muchas limosnas a los pobres”.

No sé cómo acabó finalmente el asunto. Algún correctivo debió recibir Juan de Las Corz, principalmente por sus encontronazos con varios clérigos residentes en Labuerda. Este asunto era el que el instructor del caso vio como más grave y con necesidad de reparar.

Juan de Las Corz seguía con su actividad de notario en el año 1645. Debió fallecer bastante viejo, en torno al año 1654.

Juan de Las Corz, segundo notario

 
Juan de Las Corz era hijo de Juan de Las Corz, el notario del que acabo de hablar Comisario del Santo Oficio. Según el árbol genealógico familiar de la casa, conservado en Casa Notario de Labuerda, nació en 1631. Esta información es confirmada en una dispensa matrimonial en la que actuó como testigo.

En el año 1654 fue constituido en comisario de las notas, protocolos y escrituras de su padre. Recibió el mandato por parte del “justicia y juez ordinario de la villa de Aínsa y lugar de San Vicente y La Buerda como por el acto de comisión consta que fue hecho en el lugar de Labuerda, el día 9 de julio del año 1654, por Sebastián Carrera, notario real habitante en el mismo lugar”. En calidad de comisario de protocolos notariales, hizo varias copias de documentos originales realizados en diversos años por su padre, como por ejemplo los años 1624 y 1645. En ellas hace constar que es el hijo de Juan de Las Corz, notario.

En los años 1651 y 1665 firmaba los documentos como “Juan de Las Corz, habitante en el lugar de La Buerda, y por autoridad Real por todas las tierras, reinos y señoríos del Rey nuestro señor público notario”. En 1666 estaba casado con Luisa Giral, que probablemente nació en Aínsa, emparentada con el Licenciado Juan Francisco Giral, canónigo de la Catedral de Barbastro.

Al menos desde el año 1678 firmó como Juan de Las Corz mayor, para diferenciarse de su hijo que también ejercía como notario. Las últimas noticias que tengo sobre él datan de 1690. En 1694 ya había fallecido.

Juan de Las Corz, tercer notario

 
Ya ejercía su profesión en 1678, falleciendo en torno al año 1701. En un principio firmaba los documentos notariales como Juan de Las Corz menor, “habitante en el lugar de La Buerda, y por Autoridad Real, por todo el reyno de Aragón público notario”. En 1694 no indica la denominación de menor; su padre habría fallecido. Estuvo casado con Theresa Lanao.

Juan Alonso Lascorz y Lanao, cuarto notario

 
En el año 1701 Juan Alonso Lascorz recibió el encargo de la custodia de los protocolos notariales de su fallecido padre Juan Las Corz. En 1703 se realizaron los capítulos matrimoniales entre Juan Alonso Lascorz, hijo del fallecido Juan de Las Corz y de Theresa Lanao, cónyuges que fueron del lugar de Labuerda, y Theresa Petronila de Bielsa, doncella, hija legítima de Pedro de Bielsa y Petronila de Broto, cónyuges habitantes en la villa de Aínsa. La novia aportó al matrimonio, por vía de dote, 6000 sueldos jaqueses más ajuar; todo ello se lo dio su padre. También se llevó consigo los legados que le pertenecían.

De este matrimonio hubo varios hijos:

·      Francisco Antonio Lascorz y Bielsa, notario y heredero, del que se hablará más adelante.

·      Theresa Lascorz y Bielsa, nacida en 1704, casada en 1727 con Pedro Viu, de Casa Viu de Torla.

·      Alonso Lascorz y Bielsa, nacido en 1714, posiblemente notario, contrajo matrimonio en 1750 con María Ana Lacambra, quizá viviendo en la actual casa Alonso de Plan.

·      María Clara Lascorz y Bielsa, nacida en 1725, casada en 1751 con Juan Domingo Fumanal, de El Pueyo de Araguás, actual casa Lueza.

·      Otros hijos de este matrimonio fueron José, Antonio Sebastián y Rosa Águeda.

Juan Alonso acompañaba su firma notarial con este texto: “Signo de mí Juan Alonso Lascorz, domiciliado en el lugar de La Buerda, y con Autoridad Real por todo el Reyno de Aragón público notario”. La última firma que tengo de él data del año 1739, si bien me consta que todavía seguía trabajando como notario en 1745.

Francisco Antonio de Lascorz y Bielsa, quinto notario

 
El año 1719 fue bautizado Francisco Antonio Lascorz, hijo legítimo de Juan Alonso Lascorz y Theresa Bielsa, cónyuges habitantes en el lugar de Labuerda.

En 1750 contrajo matrimonio Francisco Lascorz con María Theresa de Bardaxí, doncella, hija legítima de los difuntos Enrique de Bardaxí y Antonia Barrau, de Puyarruego. De este matrimonio hubo varios hijos:

·      Francisco Lascorz y Bardaxí, sexto notario, el heredero, del que se hablará más adelante.

·      María Teresa Lascorz y Bardaxí, nacida en 1751 y casada en 1773 con José Mur, de Serveto.

·      Rosa Antonia Lascorz y Bardaxí, nacida en 1752, casada en 1778 con Juan Siest, de Labuerda.

·      Raymunda Lascorz y Bardaxí, nacida en 1766, casada en 1784 con Pedro Laguna, de Oto.

·      Hubo otros hermanos (Joaquín, Ana, Jacobo, Francisco y Carmen) de los que no sé si contrajeron matrimonio.

En cuanto a su firma notarial, acompañaba a la rúbrica este texto: “Signo de mí, Franº Antº de Lascorz y Bielsa, escribano público y Real de Su Magestad, por todas sus tierras, Reynos y Señoríos, domiciliado y vecino del lugar de Labuerda”. En la mayor parte de las firmas incluye su condición de infanzón. Me consta su actividad como notario entre los años 1747 y 1779.

Francisco Lascorz y Bardaxí, sexto notario

 
En el año 1754 fue bautizado Alonso Francisco Antonio Lascorz y Bardaxí, más conocido como Francisco. El 1784 contrajeron matrimonio Francisco Lascorz y María Navarri. Él era hijo legítimo del difunto Francisco y Teresa de Bardaxí, vecinos de Labuerda. Ella era hija legítima de Francisco Navarri y María Subirá, vecinos de Bonansa. De este matrimonio hubo varios hijos:

·      Joaquín Lascorz y Navarri, nacido en 1785, notario y heredero de la casa, del que luego se hablará.

·      Pedro Lascorz y Navarri, nacido en 1785, casado el año 1818 con Francisca Albás, de Sieste.

·      Mosén Francisco Lascorz y Navarri, nacido en 1787, cura párroco de Labuerda.

·      Matías Lascorz y Navarri, nacido en 1790, casado el año 1810 con Rosa Cavero, de La Pardina, aldea de Castejón de Sobrarbe, casa Lascorz.

·      José Lascorz y Navarri, nacido en 1798, casado en 1820 con María Albás, de Sieste.

·      María Francisca Lascorz y Navarri, nacida en 1800, casada en 1819 con Ramón Lacambra, de Camporrotuno, casa Cambra.

·      Mosén Vicente Lascorz y Navarri, cura párroco de Puyarruego y luego de Alberuela de La Liena.

·      Gabriela y Antonio Lascorz y Navarri.

Francisco solicitó en 1782 la Notaría de Reinos para servir la escribanía del Juzgado de la villa de Aínsa, por renuncia de su padre. Tengo constancia documental de la actividad notarial de Francisco entre los años 1783 y 1815, si bien aún vivía en el año 1819. Junto a la rúbrica escribía: “Signo de Mí Francº. de Lascorz y Bardaxy, Infanzón, Escribano Real de su Magestad, su corte, Reynos y señoríos, vecino del lugar de Labuerda".

En 1795 tuvo lugar el reconocimiento de la infanzonía, por parte del ayuntamiento de Labuerda y San Vicente, en favor de D. Francisco, D. Joseph y D. Antonio de Lascorz y Bardaxí, infanzones y vecinos de Labuerda.

Joaquín Lascorz y Navarri, séptimo y último notario.

 
Nació en el año 1785. En 1816 solicitó la concesión de Notaría de Reinos, con residencia en el lugar de Labuerda. Contrajo matrimonio en 1819 con Josefa Ayerbe y Castillón, nacida en Casa El Abogado de Radiquero. De este matrimonio hubo varias hijas:

·      Josefa Lascorz y Ayerbe, la heredera, casada con Ramón Fumanal Lalueza, llegado desde la aldea de Fumanal, de Muro de Roda.

·      María Josefa Lascorz y Ayerbe, nacida en 1820, casó en 1837 con Joaquín Murillo, de Gerbe, casa Morillo.

·      Joaquina Lascorz y Ayerbe, nacida en 1822, casó en 1838 con Antonio Laplana, de Banastón, casa Lisa.

·      Francisca Lascorz y Ayerbe.

Joaquín Lascorz y Navarri seguía ejerciendo como notario en el año 1849; tuvo una larga vida profesional. El final del apellido Lascorz en Casa Notario coincidió también con el final de esta gran saga de notarios. En 1890 los protocolos notariales de Joaquín Lascorz los custodiaba el notario de Boltaña. En la guerra civil española, en el año 1936, fue quemado el Archivo de los protocolos notariales del distrito de Boltaña, una inmensa pérdida para nuestra historia. Por suerte, en Casa Notario conservan unos pocos protocolos notariales, de los años 1656, 1658, 1665, 1666, 1671, 1677-78 y un bastardelo de 1849.

Sirvan estas líneas para recordar a una familia de notarios con más de 230 años de actividad.